Inicio » Julio Saavedra - Opiniones

Potaje semanasantero

Igual que la Semana Santa tiene su parte de culto -para los practicantes-creyentes y algunos ni practicantes ni creyentes pero sí semanasantero- también forma parte de ella, a mi parecer importante, la cuestión gastronómica.

¿Qué es un pojate semanasantero? Aquel  que por su olor me recuerda la casa donde nací y que mi madre ponía cada viernes de cuaresma, acompañado con su correspondiente tortilla de patatas.

Un potaje también es una mezcolanza de cosas abstractas. En Garrovillas existe otra palabra que puede ser sinónimo de esta mi última definición, “botiborrillu” -en castellano batiburrillo-. Esto también es, a parte de otro plato típico de esa época a base de patata y verdura, os recuerdo que antaño no se podía comer carne en época cuaresmal, un “cerrabullu”, o sea, otro revoltijo de cosas y pareceres.

Pues como de la Semana Santa hablamos intentaré emborronar unas líneas con mis elucubraciones.

Lo mismo que por la navidad todo el mundo tiene un elevado deseo irrefrenable de desear felicidad, estos días de pasión el personal se tira a las calles de pueblos y ciudades a hacer de penitente, en algunos casos incluso a fustigarse, sin hacer un mínimo de contrición del daño que hacen de “palabra, obra y omisión” durante el resto de los días del año.

Uno de los pecados capitales, si no el más importante, es la soberbia. Los hay que por situación social, los pecados que cometen, entre ellos la soberbia, son visto por sus turiferarios como un Don propio de personas sin igual, por lo que estando en pecado mortal la soberbia en estos casos los convierten en el más alto, el más guapo y la mejor persona que existe bajo el sol que solo a él ilumina. No olvidemos que la soberbia según algún autor es el pecado que cometió Lucifer por querer ser igual que Dios.

Otro “pecadillo”, aunque este más venial es la ira: “la ira (en latín, ira) puede ser descrita como un sentimiento no ordenado, ni controlado, de odio y enfado. Estos sentimientos se pueden manifestar como una negación vehemente de la verdad, tanto hacia los demás y hacia uno mismo”; esto último entrecomillado lo he copiado de wikipedia, no penséis que llego a tanto. Sí que saco otra conclusión, e incluso me parece a mí que la ira y la mentirijilla se dan la mano, claro que un poquito de ira y una mentirijilla sin importancia no sería nada si los amanuenses de turno no hicieran de altavoz de quien le dicta y estos no escribiesen bajo su nombre lo que otros le susurran al oído. Algunos no podemos, yo incluido, ocultar nuestra forma de expresarnos aunque nos velemos bajo seudónimo, en cambio otros no serían capaz de poner lo que ponen si no fueran inducidos ¿qué digo inducido? ¡Copiado y pegado! por lo que otras manos le han enviado.

Ya decía que como estamos próximo a la semana de pasión, algunos han sacado sus cuitas al público para hacerse lamer las heridas que no acaban de ser estañadas, ¿o tendría que poner vengadas? ¿Y realmente son heridas? Me parece a mí que algunas por flagelaciones propias y otras por ajenas. Hay quien se lamentan de las muchas lágrimas que han llorado por algo material y provocado por terceras personas, no seré yo quien ni le quite ni le de la razón, no conozco el caso; ahora bien, a mí que no me gusta publicar mis miserias, -que tendría para escribir más de un volumen-; diré que uno puede llorar por lo que quiera, pero ver llorar a una madre porque a alguien se le ocurrió un mal día cerrar una Institución donde estaba recogida porque no se quería ir a donde la mandaban, eso sí que es motivo de pena; y todo por nada, por hacer más restable algo privado –tanto la Residencia actual como los Pisos Tutelados nunca fueron regidos por el Ayuntamiento, por tanto nunca se puede privatizar algo que nunca ha sido público- y mandar al ostracismo una obra de otros “régimen” que dirían algunos.

-Termino- cada cual tiene su pasión y sus estigmas, unos más que otros; las que te manda el destino hay que llevarlas lo mejor que uno pueda, las que te infringen otros, estas, tienes todo el derecho del mundo a hacerlas públicas o a callártelas y sufrirlas con los tuyos.

Valiente sermón de la montaña me ha salido, seguro que lo hubiera firmado mi amigo de fatiga San Roque.

Julio Saavedra Gutiérrez

P.D.-“Me se orvidaba”; ”jharé pol acercalmi a comelmi unus bollinus de escabechi” también “mu propiu d’estus días”.

2 comentarios

Magistral

Eres unico (como todos claro) contando opiniones o  modos de ver las cosas. Sigue haciendo las delicias de los que te seguimos en los medios.

Comentarios cerrados.