Inicio » Julio Saavedra - Opiniones

Nuevos síndromes, para después de las vacaciones.

Se conocen como síndromes aquellos cuadros clínicos o conjunto sintomático que presentan ciertas enfermedades y que por sus propiedades poseen cierta identidad. Existe una división (forma primaria y secundaria) en función de si están relacionados o no con enfermedades conocidas.

En los últimos tiempos han aparecido en el argot popular nuevos términos, si bien es cierto que están basados en manifestaciones y personajes de la mitología, hechos y otras causas; así están el de Diógenes, Kabuki, Estocolmo, Jerusalén, posvacacional…

Con la vuelta al trabajo, de aquellos que tengáis ese privilegio, os podéis encontrar con alguien que tenga el síndrome de Procusto. Se conoce vulgarmente como “aquel que intenta prescindir de quien sobresale”. Yo conocí a quien parecía tenerlo. Los síntomas son muchos y variados, por ejemplo:

La incapacidad para reconocer como válidas ideas de otros.

·  El miedo a ser superado profesionalmente por un subordinado. La envidia pueden llevar a algunos directivos o mandos intermedios a eludir su principal responsabilidad.

Para reconocer mejor la figura del Procusto en una organización, se suele realizar una distinción entre dos modelos que tienen ligeras diferencias, ‘Conscientes’ e ‘Inconscientes’ de que lo son:

1.-Inconscientes de que lo son: Directivos y mandos intermedios y responsables que no escuchan otras opiniones al entender directamente que su idea siempre va a ser la mejor y son los demás quienes deben adaptarse a ella.

2.-Conscientes de que lo son: Directivos y mandos intermedios y responsables que reconocen entre sus subordinados a figuras que pueden hacerles sombra.

 

Consecuencias:

Inconscientes de que lo son:

Conscientes de que lo son:

Consecuencias comunes:

Así que si conocéis a alguien, que seguro que sí, con esta personalidad ya sabéis que padece el síndrome de Procusto.

1 comentario

Comentarios cerrados.