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Crónica agostil II parte

Prometía al final de la primera parte de la “crónica agostil I” que volvería con una segunda, no sé si alguno de vosotros la esperaba, yo por si acaso ahí os la dejo.

Si tuviera que calificar lo ocurrido durante las conocidas como “Fiestas Patronales San Roque 2016”, y en función de los actos programados diría: “más de lo mismo”, perdón, el “más” lo cambiaría por el “menos”.

Cierto es que siempre hubo poca imaginación para los programas de festejos, llevan años siendo un corta y pega de los anteriores, con alguna pequeña modificación, exenta de novedad y calidad.

En la mayoría de las localidades suelen programar algún acto estrella con la presencia de artistas del mundo de espectáculo de primera o segunda categoría; en Garrovillas parece ser que no se piensa en ello, será porque aquí todo se mueve alrededor del toro y las verbenas. Cierto es que si se trajera algún acto de esas características, lo primero que se debería de habilitar sería un espacio para la realización del mismo, que además fuera cerrado con la posibilidad de regular la entrada a base del pago del correspondiente acceso, y ahí es donde radica el problema principal, porque demasiado esquilmados están ya los bolsillos de aquellos que tienen que costear: carro, entradas al toro, dinero para las “once”, más para el botellón, más comidas y cenas de familiares y amigos…, para encima añadir otra pecunia más.

A todo lo anodino del programa de actos, hay que añadir alguna que otra desaparición e improvisación.

Empezando por la confección del programa de actos en el que se sigue utilizando mal el uso horario, me explico: en el programa se publican actos que no corresponden con la hora en la que se realiza, no digo diferencias horarias, que también; no, me refiero a diferencia de fechas; el día tiene 23 horas, 59 minutos y 59 segundo; al segundo siguiente ya es otro día, así todas aquellas verbenas anunciadas a las 00:00 de un día, realmente se ejecutan al día siguiente, otro tanto pasa con el toro del apagón, ese que aunque se le pone la coletilla “madrugada del jueves al viernes”, debería estar en los actos del día siguiente; igualmente pasa con la programación en la zona joven de “discoteca joven” a las 02:30 del jueves día 18, cuando realmente son las 02:30 de viernes 19, y puede ser que los lugareños lo entendamos, pero se ha dado el caso de venir personas de otras localidades buscando ese evento y no era hasta el día siguiente. Asignatura pendiente a corregir, y parece que es algo extendido en muchas localidades.

De lo que se conoce como “toro del apagón” y los hechos ocurridos, no puedo decir nada porque no asistí, hay distintas versiones según quien la cuente, así que lo dejo al albur de cada cual y a la conciencia de algunos; ahora bien, como responsable máximo de estas cuestiones, es mejor una vez la cara colorada, que ciento amarilla; y si se tiene que asumir algo de lo que no se tiene la culpa (el que el morlaco sufra algún percance), lo que no se debe es ser palmario y contar la situación tal como está. He dicho del “toro del apagón”, no he comentado nada sobre las vaquillas que fueron entradas y sacadas, incumpliendo aquel reglamento del que alardeaba conocer pero que obviaba lo que no interesaba.

También se han desprogramado cosas que años atrás se daban como fijas, son el caso del “día de la bicicleta” y el correspondiente sorteo al final del recorrido de regalos a tutiplén; aquí la causa puede ser la falta de patrocinadores y colaboradores y lo que me resulta más importante, la falta de un vehículo oficial que abriera la comitiva como seguridad, porque no me imagino a la Policía Local haciendo esa función como aquella “policía montada del Canadá” a lomos de jumento y con una luz azul destellante sobre la cerviz del equino. Cosa no menor esto de tener a los guardianes del orden sin vehículo a motor, porque si se puede tomar a chanza lo antes dicho, no es “pecata minuta” el tener que ver a la Policía Local corriendo para tener que poner orden en alguna pelea propia de estos días, a causa de la hora, del exceso de bebidas y alguna que otra casuística, problema a solucionar a la máxima urgencia.

Tampoco se ha realizado este año la cena popular, según consta por “ajuste presupuestario”, cosa que no entiendo, porque si los Presupuestos están prorrogados del año anterior y en aquel si hubo partida presupuestaria, en este 2016 también debería estar ese asiento contable pendiente de ejecutar. Aquí me da a mí que aún queriendo culpar a terceros, la causa puede ser más por requisitos de sanidad que por ajuste económico.

Y lo de no sortear aquella dadiva, (jamón, sandías…) para las peñas en las tardes del toro, no tiene ninguna justificación, salvo que queramos hacer como la señora marquesa y empezar por quitar el chocolate al loro para mantener la prestancia y distinción de la nobleza.

Veo que el mes de agosto aún no ha terminado y en mi crónica siguen pendientes asuntos. Lo dejo para una tercera entrega.

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