#110047
emlora
Participante

De los votos de la PSDG, si a los de 2011 restamos los perdidos por el relevo generacional la diferencia con los obtenidos está alrededor de ciento sesenta y tantos. Voy a despreciar la diferencia que puede haber entre los que votaron en la anterior a la PSDG y ahora al PSOE y viceversa -los de comer sin trabajar y los pidones-. El PP ha perdido entre abstenciones, votos nulos y CIUDADANOS unos ciento sesenta votos. El resto, algo más de ciento treinta incluidos los que no saben que votan porque otros les ponen la papeleta en el sobre, han ido a parar a la PSDG. Faltan unos treinta votos para completar la ganancia que corresponden a los empadronados en una conocida casa. Dicen. He leido en alguna parte que todos tenemos que dejar de insultar. No me doy por aludido porque si califico a un señor de mentiroso o sinvergüenza lo puedo demostrar. Se rumorea que hay que dejarlo gobernar y que se lo coman los cuervos. Disiento. Este señor ha cometido tantas tropelias que sería una indignidad que gobernara sin retractarse de todas las mentiras y todo tipo de faltas de respeto a instituciones y personas, y sin explicar algunos oscuros hechos de su legislatura y de la campaña. Pero no es esta la razón más importante por la que no hay que dejarle gobernar. El interés del pueblo está por encima de todos y la recuperación de democracia es prioritario -alguien podría decir que ya hay democracia pero se engañaría a no ser que entienda que la democracia es votar a un caudillo y dejarle hacer incluso saltándose las normas- y el fin de la crispación más. Su ego le impide pedir disculpas y reconocer sus errores así que si verdaderamente quiere algo al pueblo tiene que irse y eso facilitaría un gobierno de concentración que se pusiera de acuerdo en las grandes cuestiones aprovechando la influencia del PP y PSOE en administraciones superiores en beneficio del pueblo y sobre todo con una prioridad: BUSCAR UNA FORMULA PARA QUE EN EL FUTURO SE JUEGUE LIMPIO Y DE MANERA RESPETUOSA. DEMOCRACIA Y TRANSPARENCIA Usted dirá, señor Gil.