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San Blas 2014

Un vez más los actos programados para conmemorar la festividad de San Blas se han podido realizar porque el tiempo lo ha permitido, aunque durante la semana no parecía que fuera a ser así. Aquí os dejamos el enlace de las fotografías que hemos hecho durante la celebración de los actos en honor a San Blas. https://old.alkonetara.es/image/tid/462 También queremos desde alkonetara realizar un pequeño homenaje a https://www.youtube.com/embed/SKBiQTDD18seste hombre que lleva años en la hermandad y a sus 89 años no ha faltado a la cita con su «Stradivarius» nos referimos a Agusto Barriga.

 

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Los santos, también tenemos envidias

Como reza el título, los santos a parte de octavas, también tenemos envidia, y además, ni sana ni nada, envidia, con todas las letras.

Ayer como era de obligado cumplimiento baje a Garrovillas a homenajear a mi amigo y compañero Blas, perdón, siempre le quito lo del San por la confianza, ustedes ya me entienden. Por la mañana misa, procesión, y un ratito por esa plaza en la que solo se ve algo de color en determinados días al año, pero que ayer lucía con su máximo esplendor; día soleado, el colorido de los trajes de la mujer garrovillana, algún garrovillano también a la antigua usanza, incluso con capa española, muchos niños y niñas, en fin, bonita donde las haya. No escuché a los niños cantar aquello de “la vaca romera de buen paletón que comi morcillla y caga turrón”, ni aquello de “San Blas con el culu atrás la barriga alanti que pareci un estudianti”. Pero tenía su encanto

Cuando dieron las dos, “comu a pesta jighu” “tous pa esa Laguna”, yo no, que conste, nos quedamos Blas y yo, nos tomamos unos vinitos y nos fuimos a comer el correspondiente platito de “brezas con buchi, algún chorizinu de costilla y un boferinu; pocu polque el corestelol no perdona ni a santus ni a santas”.

Por la tarde nos acercamos al paseo, bien también, incluso a riesgo que algún que otro apretón me comí un cagajón, ¡anda sin haberlo esperado me ha salido un pareado! Muchas serranías, y mucha gente disfrutando; eso sí frío hacía para dar y tomar; no me extraña que las serranas llevaran la cara “descompulgía” a causa de la temperatura. El café difícil de tomar, igual que las once, todos a una y los bares llenos. Así que nos bajamos a casa de mi amigo, a la iglesia de San Pedro, y como no tiene calefacción tampoco es que estuviéramos sudando pero bueno con el calor de los compañeros aguantamos.

Para cenar “un cachinu de boferu friu y un poquino de escabechi” que viene muy bien para después de los vinitos.

Ya que estaba por aquí me quedaré con él hasta el día tres, que es verdaderamente su onomástica.

Y ahora viene lo de la envidia. A primera hora le dimos un vistazo a la prensa y claro estando aquí a la regional también. Llevo un tiempo que salvo algún artículo suelto,  Garrovillas no aparece mucho en ella, y motivos tiene, ¡será por fiestas! Pero como no tenemos corresponsales, pues “ajo y agua” y no lo traduzco porque los santos no podemos.

En un diario se podía leer como titular “Los municipios extremeños que crean más empleo”, Blas y yo nos frotamos las manos, ¿será Garrovillas? ¡Pues no! Que desilusión.

Ya entrado en harinas se da uno cuenta que lo de la creación de empleo, como en otras muchas cosas, no tiene color político. Los hay de uno y de otros, eso sí, todos se cuelgan las medallas correspondientes, los alcaldes me refiero. Algunos si lo dejaran llevaban más medallas que un general de la antigua Unión Soviética, aquel que no pudo despegar el avión por exceso de chatarra. Pues uniendo esta dos cosas, yo recuerdo a algún alcalde que dijo que esa competencia no era de los munícipes, claro como él no lo había conseguido, pues la responsabilidad de los demás, también muy común en esa clase.

No quiero pensar que sea solo responsabilidad de la clase política, también debe haber algo en los genes de los habitantes. Por idiosincrasia hay pueblos más emprendedores y otros menos. El nuestro a emprender fiestas no hay quien nos gane; pero iniciativas empresariales, pocas o ninguna. Si alguien es capaz que me regale a los oídos la última que tenga algún valor tanto empresarial como de creación de empleo, yo no la recuerdo.

Durante la mañana fuimos a visitar a nuestros compañeros de trabajo en Santa María, y vimos que ya estaba casi acabada a expensa de los últimos detalles la calle de este mismo nombre; nos alegramos. Se nota que Santa María tiene más peso específico que el pobre de “el cura” que sea ha tirado la calle no se cuanto tiempo patas arriba. Bueno se da por bien empleado.

Y todo esto para decir que tenía envidia, otro día procuraré ser más breve, va a ser difícil, pero lo intentaré.

P.D.-He echado en falta algunas mujeres de serranas y con mantón que forman parte intrínseca de la fiesta, otro año será.

Joe con san roqui que
Joe con san roqui que categoria de patron comu lo sabi tou y comu se pon en toas las fiestas no se pierdi una que cumpliu se sabi algu

San Blas llena de serranas las calles de Garrovillas

 

J. VENTURA 04/02/2014

 

Cada año crece el número de garrovillanas de todas las edades que acompañan al benefactor de los enfermos de garganta vestidas con el colorido traje de serrana. El pasado sábado quedó patente.

El atuendo tradicional de las devotas de san Blas se compone de medias, pololos, enaguas (amarilla, roja o verde, aunque ya se ven algunas azules), faltriquera, mandil, jubón, pañuelo de cien colores, y –si se acude a los oficios religiosos– mantilla. El pelo va recogido en un moño con redecilla y se colocan claveles con horquillas a un lado. Además, de adorno, las serranas llevan argollas de filigrana, y unos collares llamados ‘galápagos’ por su forma.

Una de las principales curiosidades de esta fiesta popular es la irrupción de la Vaca-romera, un divertido personaje de precarnal. Una vez que finaliza la procesión los participantes toman el sol en la plaza mientras los niños juegan a la piñata. Entonces la charanga toca el aviso de que va a salir un toro, ante el asombro de los asistentes. Y vaya si sale. Es la Vaca-romera, cuyo cometido es dispersar a las serranas ‘embistiéndolas’.

Otro momento entrañable de la jornada es cuando el abuelo Augusto Barriga, a sus 89 años se pone a tocar su viejo violín, que el llama ‘Stradivarius’. Mientras, los miembros de la cofradía venden los coloridos cordones de san Blas. El cordón se quema a los nueve días para evitar males de garganta.

Tras el almuerzo –en el que las berzas con buche suelen ser plato habitual– las serranas van todas al Paseo, un trayecto entre la plaza de La Laguna –mentidero local– y ‘la caseta’. Este ‘paseo’ lo completan una y otra vez hasta que se va el sol y el frío empieza a hacer mella en los propios paseantes. Durante el mismo ofrecen perrunillas y se rifa un pañuelo de serrana y un choto. En Garrovillas se dice que San Antón es una festividad más propia de hombres y que en la de San Blas son las mujeres las protagonistas, y cada vez lo son más.

Fuente: http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/provinciacaceres/san-blas-llena-serranas-calles-garrovillas_784742.html

 

 

 

 

 

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