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Las dudas de Garrovillas

Con tanta promesa incumplida, los extremeños han perdido la virginidad de la creencia

La cantidad de dudas y preguntas sin respuesta que se quedaron en el aire del salón de actos en la Hospedería de Garrovillas el jueves pasado, tras el paso del ministro de Fomento Íñigo de la Serna, no son precisamente para estar contentos porque si alguien esperaba –a juzgar por lo recogido, nadie o casi nadie– un impulso digamos definitivo al corredor ferroviario ibérico de alta velocidad Madrid-Lisboa por Badajoz, una vez más se ha visto defraudado.

Es de agradecer que el ministro haya venido al menos a la región a dar la cara, y con un talante de buena voluntad y sinceridad que no se corresponde con los planes que su Gobierno de Rajoy tiene para esta parte de España.

Aunque ya el formato de la estancia era muy discutible. Que un ministro llegue y el más alta representante del Estado en la comunidad, que es el presidente de la Junta, tenga que pasar una vez más por el recorrido a una obra, los puentes junto al pantano de Alcántara, que no enmascaran el déficit de inversión en el AVE extremeño, y hacer unos centenares de kilómetros para poderse ver con el titular de Fomento en un hotel en vez del despacho de la Presidencia autonómica, ya decía mucho de lo que cabía esperar.

Y es que, a estas alturas, volver a prometer un «tren rápido diesel», como siempre para dentro de dos años, sin concretar fechas –»en los primeros meses de 2019»–, ni atreverse a avanzar mejoras en los tiempos de viaje, porque se reconoce que no hay acceso de calidad a las estaciones de Badajoz, Mérida, Cáceres y Plasencia, y aunque no se dice se sabe que hay tramos de la plataforma aún sin hacer, es volver a pasado puesto que ese «trenecito diesel» –en palabras del secretario regional de CCOO Julián Carretero– es una infraestructura propia de hace diez años pero no de ahora.

Con tantas promesas incumplidas entre otros de los ministros José Blanco (PSOE) y Ana Pastor (PP), la sociedad extremeña ha perdido la virginidad de la creencia, en esta materia. Hasta el presidente regional del PP, José Antonio Monago, ha estado acertadamente prudente y reconocido que el extremeño ya no se cree nada hasta que lo toque.

Es por eso que se dan algunas condiciones –no todas, como el alejamiento de la juventud de cuestiones como esta– para que el movimiento social impulsado por el Pacto por el Ferrocarril continúe y siga exigiendo en la calle recuperar el retraso que los gobiernos españoles tienen en la materia, y cobrar esa deuda que el presidente Fernández Vara reclama.

Aunque se cumplieran, y esperemos que así sea, esas perspectivas del «tren rápido», así de indefinido, e incluso electrificado un año después, no hay compromiso para tender un recorrido completo de alta velocidad como tal, con doble vía, que haga de este corredor lo que debe ser, la conexión internacional para viajeros y mercancías entre Madrid y el área de Lisboa con su entorno de puertos (Sines, Setúbal) incluidos, y que en todo caso el Gobierno español tiene obligación de realizar hasta Badajoz por razones de cohesión nacional.

Y se exige claridad en la mejora de los tiempos de viaje, porque este primer tren provisional diesel simplemente igualaría, en el mejor de los casos, lo que se tarda por carretera y para eso no hacen falta alforjas.

Peor aún es la gran laguna en el corredor de mercancías Badajoz (con trenes portugueses que se plantarán allí en el 2020 en nuevas vías electrificadas) –Mérida-Puertollano, donde si acaso se arreglarán algunos tramitos para mejorar las limitaciones de velocidad actuales y que los convoyes que vayan más rápido al menos no descarrilen.

Como en el caso de Almaraz, habrá que encomendarse en cierto modo a los portugueses, cuyo ministro se verá con Íñigo de la Serna el 28 de este mes para hablar de las conexiones ferroviarias entre ambos países, y de lo que esperemos salga una mejor perspectiva tanto para la alta velocidad por Cáceres como la línea internacional de mercancías Sines-Badajoz-Puertollano.

Fuente: http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/opinion/dudas-garrovillas_996396.html

1 comentario

… Y hablando de trenes

… Y hablando de trenes y de Garrovillas de Alconétar,… qué decir de un pueblo venido a menos por culpa de un pantano, aislado de las principales vías de comunicación, no señalizado y comunicado con la A-66 por una carretera de vergüenza.

…Qué decir de un pueblo con un pasado señorial, brillante, y con un patrimonio herido de muerte. De un pueblo con una población excesivamente envejecida, donde el tiempo parece haberse parado, donde no se crean empresas, ni se genera empleo más allá de los contratos temporales de dos meses de duración que realiza el Ayuntamiento. Dónde ni la agricultura, la ganadería o el turismo (y mucho menos la industria inexistente) son capaces de propiciar el dinamismo económico que el municipio necesita. De dónde los jóvenes son obligados a emigrar en busca de un futuro que Garrovillas no ofrece.

… Qué decir de Garrovillas de Alconétar, gobernada desde hace demasiado tiempo por un Grupo Independiente Local, incapaz de levantar su voz, de ser la voz que represente al pueblo garrovillano a nivel comarcal, provincial, regional o nacional. Un grupo Independiente incapaz de levantar su voz, de hacerse oir, de pegar de una vez por todas el puñetazo en la mesa y de pedir para nuestro pueblo lo que por deuda y por historia nos pertenece, porque una cosa es cierta en todo este asunto, si España está en deuda con Extremadura, esa misma España y Extremadura también lo están con Garrovillas… Qué pena de pueblo,…de lo que pudimos ser, de lo que podremos llegar a ser y de lo que somos… La apatía, el conformismo y la resignación parece haberse apoderado de todos nosotros. No me resigno, algunos no nos resignamos. Nunca…Por unas horas fuimos importantes.

Por unas horas fuimos el centro neurálgico nacional y regional con representantes de todos los grupos políticos, de la patronal, de los sindicatos,… Por unas horas todas esas personas importantes inundaron de coches nuestra PLAZA, sin tener en cuenta las restricciones de aparcamiento existentes, sin ser conscientes de las necesidades de inversión que esa misma PLAZA presenta, desconociendo que desde hace años, busca ser declarada Bien de Interés Cultural en un intento desesperado por lograr unos parabienes que nunca llegan. Todos vinieron a pelear por un tren digno y por el desarrollo de nuestra región, y todos se marcharon sin ser conscientes del maravilloso pueblo en el que se encontraban, de la triste realidad de ese pueblo que los acogía y de la imperiosa necesidad de que de una vez por todas, Garrovillas y los garrovillanos sean oídos,… sean defendidos.

 

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