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caspilla
Miembro

Es verdad que la estructura y dinamismo del Partido “Sociolisto” siempre se ha asemejado a una secta  como tu bien dices. Que con los GAL cometieron un fallo garrafal e imperdonable ya que con ellos legitimaron la lucha armada de ETA y el terrorismo de estado.

Pero, aún así, quiero hacerte la observación de que , aunque nunca han sido santos de mi devoción, las primeras legislaturas de los gobiernos  de Felipe González denotaban un Partido Socialista fuerte y cohesionado, con un líder carismático y con dotes de estadista- todo hay que decirlo- en el que, salvo contadas excepciones, respetaban la Constitución y el juego democrático por encima de todo. Donde sin existir una oposición fuerte que pudiera inquietarles, sabía que no debía menospreciarla y en su medida contaba con ella en lo referente a los grandes pactos de estado. Por lo menos en la lucha antiterrorista y en el concepto de Nación.  Evidentemente el posterior paripé de cara a la galería era inevitable.  

Quizá el partido más perjudicado y menos tenido en cuenta fue el PCE o lo que hoy sería I.U. La ciudadanía vivía el día a día esperanzada en  la recompensa que nos tocaría por el ímprobo esfuerzo realizado por “hacer bien los deberes de la transición”. La convergencia con Europa no estaba muy lejos y por lo menos sobre el papel debía de ser para bien. 

En el declive del PSOE, el elector supo darles su castigo y llegó el P.P. que potenció el Estado económicamente y lo proyectó entre los más fuertes de Europa. 

Y por el motivo que todos sabemos, y aquí es donde yo quería llegar a parar, se hizo de nuevo con el gobierno el Partido Socialista. Pero no el Partido Socialista de siempre, si no el de un mamarracho lunático ,parecido a un monchito, que se ha rodeado de incultos mamarrachos arrivistas a los que solo les ha importado tocar poltrona , y para lo cual, como en el cuento del rey y el traje invisible, han visto lo que nadie ha visto y han dicho lo que el rey quería oír. 

Han dado una paupérrima demostración de gobierno débil y falto de cohesión. Lo que ha dicho por la mañana un ministro  lo ha desmentido por la tarde otro, para luego en la noche dar una explicación diferente un tercero. Han crispado y dividido a la ciudadanía con la memoria histórica y con los continuos ataques a la familia y al catolicismo, como nunca se había hecho desde la Guerra Civil. Han menospreciado la Constitución y la democracia, intentando dejar a un lado al partido mayoritario de la oposición, llegando incluso a pactar una unidad en contra de él. ¿En que democracia se ha visto esto? 

Tengo la sensación que hemos perdido cuatro años de nuestras vidas. Y no solo eso, además nos han tomado el pelo. Una legislatura dedicada a negociar con ETA y ha contentar a los partidos nacionalistas, por ende separatistas a los que nada les importa lo que ocurra con España, con el consabido fracaso. Una legislatura en la que se iban a acabar las guerras y en la que ya van unas centenas de victimas, nada más que en Afganistán. Una legislatura donde todo se haría con luz y taquígrafos y se nos diría la verdad. Una legislatura en la que habríamos de situarnos entre las primeras potencias mundiales y por el contrario nos ignoran más que nunca tanto en Europa como en el resto del mundo. A poco que se lo propusieran inclusive Portugal tendría más relevancia internacional que nosotros. Una legislatura donde se han abierto las puertas a la inmigración incontrolada , a la que se ha podido soportando a duras penas, pero que si la situación económica sigue con la tendencia recesionista no se como vamos a escapar. 

Lo peor de todo son, como dices en tu escrito, todos esos fanáticos sectarios que por mucho estropicio que se haga, siempre seguirán a piñón fijo viendo el traje que nadie ve y loando las elegancias de su ZetaRey.   

Recibe un cordial saludo desde la resistencia, liberal.