#109388
saavedra
Jefe de claves

No hace falta ser un Pepe Carvalho, aquel personaje que creara Manuel Vázquez Montalban, para descifrar algunos enigmas que se nos plantean a la hora de identificar al autor de ciertos escritor, que lo único que hacen es usar el botafumeiro cual turiferario, con el único fin de ventear el incienso para alabanza y gloria de su idolatrado. Ni pensar quiero la desilusión que va a provocar en los del incensario el día que el loado decidida migrar a otras latitudes, salvo, claro está, que también cojan la maleta y ¡hala otra vez de viaje!

El tal Pepe Carvalho, hombre avezado en la artes de “desfacer entuertos”, que diría aquel de quien ahora se buscan sus huesos, por boca de su más popular hidalgo; era capaz de identificar un escrito caligrafiado con el solo olor de la tinta que usaba el amanuense. En épocas posteriores, cuando aparecieron las Olivetti y las Underwood, aunque la cosa se complicaba, Pepe ponía toda su sagacidad y terminaba “cazando” al autor de la epístola en función de la tipografía y las marcas características que dejaban cada máquina, algo así como la huella digital de las personas.

Aparecen los ordenadores, otra vez vuelta a ver como somos capaces de engañar al destinatario por aquello de que no sepa quién lo escribe y quien lo dicta. Pues nada, si antes comentaba que cada máquina deja un rastro particular, que voy a decir de la forma de escribir, aunque intentemos en unos casos hacerlo mejor que sabemos y en otros querer aparentar que sabemos menos de lo que sabemos. A mí también se me caza al vuelo, como las perdices. En fin que he puesto un galimatías que seguro que casi todos entenderéis.

Después está aquella otra martingala de usar un “lugar” no personal y poner en el cajetín ese que pone “¿qué estas pensando?” de alguna Institución u Organización lo que no se atreven a ponerlo en el suyo propio, aunque la frase se repita más que una sardina en aceite.

Pero nada, ya no nos engañan; además respondo, yo no me atrevería a decirles a ningún “dirigente de arriba” ni de los de abajo tampoco claro, (esto me recuerda a Barrio Sésamo) que es lo que debe o no de hacer. No tengan ustedes mucha prisa que más pronto que tarde habrá ocasión de hacer público los logros y no logros de quienes han tenido la responsabilidades últimas; de las otras ya se redimieron penas.

 

Julio Saavedra Gutiérrez