#107827
Mentaychocolate
Participante

EN PRIMER LUGAR:

No, no, no Crazy. La  CORRECCIÓN POLÍTICA  no tiene nada que ver con las estructuras gramaticales. Con lo que tiene que ver  es con la  TONTUNA LINGÜÍSTICA.  A ver si nos centramos. Con el catalán…pues no sé. Yo creo que ese es otro tema de debate . Así que no mezclemos churras (que no churros), con merinas.( Son dos razas ovinas que nada tienen que ver con el rico desayuno tradicional.)

Esta patulea de radicales que nos desgobierna continúan con la perra de la visibilización, pasando por encima de la RAE y de cuanto se les ponga por delante. Y todo esto para aparentar que hacen algo por la sociedad.

La corrección política ha conseguido que los libros de estilo de los periódicos sean actualizados con más frecuencia que los antivirus. Un buen día, por ejemplo, los paralíticos dejaron de ser paralíticos para ser inválidos. Entonces a alguien le pareció que inválido era una palabra horrible y dejaron de ser inválidos para ser minusválidos. Pero el “minus” le sentó mal a alguien, y pasaron a ser personas con movilidad reducida, que es lo que son ahora hasta que algún gilipollas diga: “¿Reducida? ¡¿Cómo que re ducida?!”

 En realidad, querer quedar bien con todo el mundo es una aspiración de hombres y mujeres tan ancestral como los mocos. Es necesario utilizar un lenguaje que pretenda reflejar en el habla lo que han sido logros sociales, políticos, etc, en cuanto a libertad, igualdad y fraternidad. El problema es que el lenguaje vulgar está vivo y no suele ser muy libertario, igualitario ni fraternitario. En general, para poderse mantener dentro de lo correcto es necesario tener mente de censor; no se puede dejar pasar un mal pensamiento sin riesgo de que nos haga quedar en ridículo ante todo el mundo.

Un ejemplo práctico:

Juan va por la calle y ve a lo lejos a Luis, que camina con muletas. El primer pensamiento de Juan es decirle:

¡Vaya!, ¿Estás jodido de la pezuña, eh?

Pero esto suena horrible, así que Juan piensa rápido y cambia su comentario por:

¡Vaya! ¿Te has quedado inválido, eh?

Pero esto, se dice Juan, es como insinuar que ya no vale. Mejor decir:

¡Vaya! ¿Te encuentras temporalmente incapacitado, eh?

Aunque incapacitado es el que no tiene capacidad, cosa que al pobre Luis no se le puede aplicar; por ello, cuando Juan llega a la altura de Luis su comentario es:

¡Vaya! ¿Te encuentras en la situación de ser una persona tan válida como el resto que debido a los infortunios de la vida ha visto mermada su capacidad pero a la que todos queremos y apoyamos, especialmente yo, eh? ( porque soy muy buena persona y quiero que todo el mundo lo sepa y me lo digan mil veces al día )

A lo que Luis, sin el menor tacto replica:

¡No, estoy cojo, imbécil¡

Hay una serie de expresiones prohibidas para las que se buscan sustitutos moralmente aceptables. El problema es que con el paso del tiempo los antiguos eufemismos se acaban convirtiendo en palabras ofensivas, que necesitan de un eufemismo todavía más eufemístico.

EN SEGUNDO LUGAR:

CUIDADÍN: Suponer  que una mujer  añora el pasado (metidita en la casita, haciendo la comidita y siendo esclava de su maridito) solamente por estar en contra de estas gilipolleces progresistas,  me parece una suposición muy machista. Como también lo es adjudicar al sexo femenino el término “pataleta” por la misma razón, argumentando que echa de menos los tiempos en los que la fémina era propiedad del marido. Sacar esta conclusión es como si  yo digo que a ti te ha entrado un “encabronamiento progresista” por echar de menos la época del cromañón. (¿…?)

Por cierto, sabemos lo que es machismo y sabemos lo que es feminismo.  Pero nos falta hablar del  hembrismo y del masculinismo.  ¿ Qué no existe?. No importa. Lo creamos por decreto. Ta-ca-tá.

Machismo-Hembrismo.

Masculinismo-Feminismo.

Saluditos.