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Fiesta San Antón 2015 – Garrovillas de Alconétar –

          ¡¡¡FELICES FIESTAS Y VIVA SAN ANTON BENDITU!!!

 

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Coplas a San Antón 2015
Este año dos mil quince
pedirá esta hermandad,
que se le cure el esguince
al cura Don Nicolás.

San Antón, San Antón
dale al cura tu bastón

Este año San Antón
anda a la pata coja,
el cura no «tien» bastón
ni da la misa en las monjas.

Cochinina, cochinina
No nos salgas con trinchina.

Este santo San Antón
bendice a los animales,
es santo que hace milagros
y sanará al cura sus males

San Antón, San Antón
dale al cura tu bastón.

Este día del Bendito
del Bendito San Antón,
sonaran cantos «cobetis»
la tambora pon-pon-pon-

A este Santo, a este santo
yo le dedico este canto.

Julio Saavedra Gutiérrez

San Antón sin cohetes

Estaba yo en Plasencia honrando al compañero Fulgencio, por aquello de ser el patrón de la ciudad del Jerte, cuando recibí un sms de mi superior para que me acercara a congratular a mi buen amigo Antonio Abad en Garrovillas. No era esto lo que tenía pensado, porque ya que había cruzado el Dios Tajo pensaba acercarme o bien a Piornal a saludar a Fabián y Sebastián, o debido a los rigores invernales quedarme en Portezuelo o Acehuche que también tienen buenas celebraciones.

¡Pues nada!, obedeciendo me levanté el día 18 temprano con la intención de asistir a la misa de Antonio en su remozada ermita; había visto por los programas en distintos sitios del mundo internauta que la celebración de la Santa Misa sería a las 12 horas. Pensé: voy temprano hecho un rato con la mayordomía y sus hermanos y luego si tengo que pinchar algo lo hago o bien con “los sanantoneros” o me acerco al Monasterio de la Salud que allí siempre me tienen un trato preferente, después de la obligada siesta (aunque sea de rodillas y con el misal en la mano sujetándome en algún reclinatorio) voy a Cáceres y pregunto por Nicolás, no el pequeño Nicolás, sino por el hijo predilecto recientemente nombrado,  que me han dicho está con “la pata quebrada”.

En principio esos eran los planes; ahora, llego faltando 10 minutos para la misa y me encuentro que me dan “con la puertas en las narices”, que allí estamos un grupo de personas que si en lugar de llevar ropa propia del día hubiéramos llevado un frac, nos hubieran confundido con pingüinos venido desde más allá del Polo Norte.

El personal comenzó a sospechar que estando ya al caer las 12 y no haber ningún responsable de la Hermandad ni de la Iglesia, o se había retraso el horario o había pasado algo muy grave; incluso alguien comentó: “la cosa debe de ser grave porque no se ha oído ni un solo cohete, esos que tanto les gusta a los “sanantoneros” tirar para avisar de los distintos actos que se celebran”.

¡Por fin! Alguien llegó y dijo que la misa por problemas de agenda se había retrasado a las 12:30 h., el cabreo de los allí presente fue para haberlo grabado y hacerlo público.

Pregunto yo ¿pero a nadie de la hermandad se le ha ocurrido ponerlo en los distintos sitios de las redes que ustedes llaman sociales para conocimiento de todos los que querían asistir? Intentaron justificarme que por la tarde lo habían ido diciendo por el lugar; ¡eso no me vale! ¿y los qué venimos desde el más allá que pasa? Incluso aun siendo benevolente cualquiera de ellos se podría haber acercado a la ermita y abrir la puerta para que el personal estuviera por lo menos guarecido de los fríos propios de enero. Lo dejaré, pero para la próxima tómenlo en consideración. Estando en el acto litúrgico miro a mi compañero y lo vi muy bien adornado, incluso como dijo el oficiante, limpio y aseado, mi sorpresa fue que no veía a “la cochinina” así que finalizado el acto me acerqué; ¡allí estaba como siempre! Si bien algo oculta por lo claveles blancos y rojos, ¡rojos!

Al salir de misa mi intención era estar por La Plaza, pero entre el frío, pachucho que anda uno y poco ambiente que se respiraba decidí acercarme a comer algún lugar apropiado para hacer las visitas de rigor posteriores.

El ambiente estaba tan frío que ni incluso los cohetes conseguían disimular con su fuego elevador y su explosión etérea calentar un poco el ambiente que debiera ser festivo.

Luego me dijeron que parece ser que los cohetes habrían tenido algún problema de diseño o de micción encima de ellos.

Llegado a este punto y copiando a mi amigo Saavedra pondré una coplilla para terminar esta medio crónica “sanantonera”:

 

Este año en San Antón

los cohetes no han sonado,

porque dicen que la perra

de San Roque les ha meado.

 

Para terminar no me echen a mí la culpa, que mi San Bernardo aún no tiene prostatitis y yo con tal de no sacar nada a ese frío, llevaba unos pañales de esos que han sobrado en Filipina para el uso de las Fuerzas del Orden por aquello de la visita de Francisco.

Tener todos mis bendiciones.

 

Julio Saavedra Gutiérrez.

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