A una y otra márgen del Tajo, goza de CLIMA bastante templado, si bien el viento N que generalmente reina en invierno, y él E en verano desnivelan la temperatura, produciendo funestos resultados, asi en los productos agricolas, como en la salud de los habitantes: el S tambien corre en algunas épocas del año, aunque no con tanta constancia como los otros; el NO es más frecuente y más saludable; él E y el S indican lluvias por lo general, y al contrario el N y el NO las retiran: sin embargo de esto, el invierno y primavera son sanos; en el estio se padecen muchas fiebres gástricas é intermitentes, y en el otoño algunos dolores de costado.

Confina este partido al N con el de Coria; NNE el de Plasencia; S Cáceres; SSE Trujillo; E Navalmoral de la Mata, y al O Alcántara, estendiendose 5 leguas y media de N á S, 10 de E á O, cuyas dimensiones, atendida la figura irregular que señala el perimetro del distrito, pueden dar unas 50 leguas cuadradas con corta diferencia. El suelo de este partido se compone de una variedad de sierras y cerros más ó menos altos, sin que ninguno sea de órden superior, ni que todos formen cordillera, pues en medio de su infinita diversidad, se ven una multitud de collados sueltos, que no constituyen una série determinada. Las sierras más notables que cruzan el partido formando cordillera más ó menos quebrada son: primero las que desprendiéndose de las de Guadalupe, continuan el sistema de estas internándose en el terreno de que se habla, por los términos de Casas de Millan, Pedroso, Arco, Cañaveral, Portezuelo y Acehuche, hasta la linea divisoria del partido de Alcántara, formada por la ribera Fresneda que separa los términos de Acehuche y Ceclavin: las mayores alturas de esta sierra se encuentran en el Cañaveral, población situada a la falda S de la sierra de su nombre y en el Portezuelo situado a la falda N de 2 picos en uno de los cuales está el antiguo castillo del nombre de la villa; por entre estos dos picos atraviesa el camino al pueblo y a la Sierra de Gata, por manera que estas 2 montañas que a lo lejos parecen una sola masa impenetrable, no ofrecen dificultad alguna en el tránsito: otra linea de sierras o más bien 2 son las que bañan las aguas del Tajo, a una y otra orilla, excepto en Alconetar donde solo la izquierda continúa su dirección concluyendo la de la derecha poco más arriba del puente del mismo sitio: esta serie de cerros escarpados tiene su entrada en el partido por el término de Talaban y continúa por espacio de unas 8 leguas hasta salir de él en los confines de Garrovillas y el Acebuche que marcan los del partido de Alcántara: ademas de las sierras indicadas se ven tambien otras de órden más inferior formando tambien cordillera como aquellas, aunque más cortas, en los términos de Navas del Madroño y Garrovillas esta hilera de doble de cerros de distinta naturaleza que los otros, conocidos en el primero de los pueblos dichos con el nombre de Cuestas de Santo Domingo por motivo de hallarse en ellas la ermita de este santo, toma su origen a 3 leguas S del Tajo, formando con las de este rio un ángulo casi recto: en invierno corre entre ellas una ribera que lleva el mismo nombre y entra en el Tajo en el punto de Alconetar: ademas de estas alturas pueden enumerarse como cerros sueltos entre otros, el cerro de la Soledad y el de la Breña, que dominan a Talaban; el de la Broza a Garrovillas, y los de la atalaya Fernando-Cabrera, Lobon ú Obon, y la sierrecita a Navas del Madroño, en cuyo termino a media legua S camino de Cáceres se halla tambien una grande eminencia cubierta de enormes peñascos llamada Cabeza de Araya, que domina bastante tierra y de cuyas vertientes se forman las riberas de Araya y Sto. Domingo, que corren en dirección opuesta al S y al N. La naturaleza geólogica del terreno del partido ofrece pocas combinaciones entre los minerales que la forman: no obstante, puede decirse que bajo la capa de tierra vegetal se encuentran en muchos sitios la marga y la arcilla, y rocas de distintas formaciones que tambien aparecen en la superficie del terreno haciendo colinas y valles agradables: en el término de Navas del Madroño, cuyo suelo es de naturaleza enteramente distinta que la del resto del partido, se halla en abundancia la arena mezclada con la tierra vegetal; en muchas partes el cuarzo y por regla general el granito, la piedra cuarzosa de granto fino y grueso, y la arenisca de segunda y tercera formación: en lo demas la clase dominante de roca, es la pìzarra de diferentes géneros, especialmente la gris, la arcillosa y alguna que otra ocracea, dejandose ver por último algun esquisto síliceo de transición.

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