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San Roque estrena ermita en toros

Aunque Garrovillas de Alconétar honra a san Roque con espectáculos taurinos desde 1601, el patrón del pueblo puede venerarse este año por primera vez en una ermita propia. El pasado día 16 su imagen restaurada fue trasladada a un nuevo y exclusivo espacio de culto, en el centro de la población, una ermita recuperada con el esfuerzo de los garrovillanos y especialmente del párroco Nicolás Rivero.

Los esperados festejos de San Roque siempre están llenos de emoción y tradiciones a partes iguales. Uno de esos momentos, en el que puede pasar de todo, es la puja de los carros con la que se inician las fiestas. Los carros son los espacios de dos metros cuadrados desde los cuales las peñas contemplan los toros. El lugar donde se instalan es el mismo siempre, pero el número de peñas crece cada año y son muchas las que quieren hacerse con uno de estos enclaves privilegiados para vivir la fiesta. Este año la puja ha sido especialmente emocionante.

Peñas en Garrovillas hay muchas y muy veteranas, que derrochan ingenio a la hora de ponerse nombre: Los Chinchis, Los Líos, Lalata, El Bote, La Tribu, Un palé de tíus, Los Rebujitos, Los Peos, pocos y feos, La Gomitaura, Chapuzas o El Kambuyeru, entre otros…

La plaza porticada es escenario cada año del valor de mozos y visitantes que lidian al estilo tradicional a auténticos morlacos. Como rasgos propios de este arte en Garrovillas están el uso de la pica y la existencia en la plaza de unas originales defensas donde refugiarse, que también salen a subasta, llamadas ‘la fuente’ y ‘los bidones’.

El otro espacio imprescindible para comprender y disfrutar las Fiestas de San Roque es la plaza de Colón –conocida como ‘La Laguna’– verdadero mentidero local, con un quiosco de restauración en el centro y rodeada de la mayoría de los bares del pueblo. La plaza es un gran velador cuyas terrazas funcionan casi las 24 horas del día. Desde sus sillas puede disfrutarse de las verbenas. Destaca la local y sempiterna ‘Bolero’, todo un clásico que no puede faltar en cualquier acto público en Garrovillas, junto con Alkonetara Folk y El Escaramujo.

El pregón festivo de este año ha tenido un emotivo protagonista, Felipe González Iglesias, autor de un libro de reciente publicación –La Luria, el último viaje — en el que narra las vivencias de su familia. Nicolás González Molano, su abuelo, era el barquero en el Tajo a su paso por Garrovillas de Alconétar, y su barca se llamaba ‘La Luria’.

Desde este año los garrovillanos ya pueden ir a rezar a san Roque a su ermita y sus fiestas de toros crecen en interés antropológico.

Fuente: http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/provinciacaceres/san-roque-estrena-ermita-toros_823639.html