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Pregón de fiestas 2009

Este sábado 15 de agosto ha comenzado oficialmente las fiestas en honor a San Roque , Patrón de nuestra localidad. La persona encargada de oficiar la apertura ha sido un hombre entregado a su trabajo y a la cultura como así lo avalan sus treinta y seis años ejerciendo en nuestra localidad la profesión de Profesor. Somos muchos los que hemos pasado por su aula y la inmensa mayoría tenemos un grato recuerdo de su labor.
Este año el pregonero ha sido D. Cecilio Ávila Durán que con un discurso cargado de sentimiento, nos ha llegado a todos al corazón.
Felicidades D. Cecilio


PREGÓN DE LAS FIESTAS EN HONOR A SAN ROQUE. AGOSTO 2009.

Cecilio Ávila Duran.

Buenas noches.

Me gustaría que este pregón, que abre las fiestas patronales de San Roque, llegara a vosotros «como la ola humilde … de unas pocas palabras verdaderas», a decir del poeta Antonio Machado.

Fue un 1º de septiembre de 1973, tan lejano en el tiempo como presente en mi recuerdo, el día en que llegué a Garrovillas entonces no era de Alconétar, tras un breve periplo profesional por Arroyo de la Luz, Cáceres y Brozas, para ocupar plaza definitiva de maestro en las antiguas Escuelas Nacionales situadas en la actual Casa de Cultura.

Venía de mi Aliseda natal, tierra de alisos, alcornoques y extensos olivares, enclavada en la falda de la agreste Sierra de San Pedro, a las tierras garrovillanas, pobladas de pinos y almendros. Venía del río Salor al Tajo. Pueblos extremeños diferentes, pero cercanos al fin. Hoy pertenecen a la misma Mancomunidad de Municipios.

Llegaba ligero de equipaje y cargado de ilusiones, probablemente debido a mi juventud. Ilusiones que con el paso de los años se han visto colmadas. Aquí eché raíces, formé mi propia familia, hice grandes amigos y me quedé para ser uno más entre vosotros. Para mí, al igual que para don Enrique Louzado, pregonero de 2003, han sido 36 años «bellos, hermosos, repletos». Vosotros, garrovillanos, lo habéis hecho posible.

Como sabéis, he dedicado toda mi vida profesional a la docencia y, aunque sólo sea por eso, vais a permitirme que comparta con vosotros una serie de reflexiones sobre los siguientes aspectos, que a todos nos debieran interesar:

• La educación: Ella es la que hace que los individuos se desarrollen como personas y como ciudadanos libres. No se discute que los pueblos más cultos son los pueblos más prósperos y avanzados. Y lo contrario ocurre con las sociedades que no le conceden importancia; están condenadas al atraso. Pero la educación no es sólo tarea de los maestros y profesores, sino principalmente de las familias. Los padres son los primeros educadores de los hijos. La educación no puede, no debe, reducirse solamente a una mera instrucción académica. Hoy más que nunca es necesario educar en valores a las nuevas generaciones. Valores como la libertad, «el bien más preciado que a los hombres dieron los cielos» como expresó Cervantes en su genial Don Quijote. La importancia del esfuerzo, el gusto por el trabajo bien hecho, la solidaridad, la tolerancia, el respeto, la igualdad, la justicia, la paz…

Como os he comentado anteriormente, han sido treinta y seis los años en los que he impartido clase en Garrovillas, de ellos veintisiete, teniendo la responsabilidad y el orgullo de dirigir nuestro colegio. Es mucho el tiempo e incontables las vivencias, pero me gustaría recordar, por ejemplo, la inauguración de las nuevas instalaciones en el Rollo a principio de los ochenta, los viajes por Extremadura y el resto de España la promoción del deporte y la cultura que hacíamos con nuestros alum¬nos en los que aprendían a conocer y valorar otras realidades y a todos los maestros a los que he conocido, excelentes profesionales al servicio de la educación pública…

• La unión: Todos y cada uno de los garrovillanos debemos aunar nuestros esfuerzos desde la lógica diversidad de ideas, siempre enriquecedoras, para no quedar rezagados. Os conozco bien y sé que éste es un pueblo con una sociedad civil rica, como demuestra el gran número de asociaciones existentes, dedicadas a los fines más diversos. Es decir, en palabras del pensador extremeño Donoso Cortés, «hay que unirse, no para estar juntos, sino para hacer algo juntos».

Un ejemplo de lo que vengo expresando fue el proyecto Alconétar, en el cual yo participé durante algunos años, institución de la Transición democrática, que nació de la nada, únicamente con el esfuerzo desinteresado y la ilusión de unos pocos con el propósito de dinamizar a Garrovillas en el aspecto cultural, fundamentalmente. La experiencia, incluso, se exportó a otros pueblos Fue la constatación de que una buena idea, apoyada por gente diversa, siempre redunda en beneficio de la sociedad. Sus frutos todavía se siguen recogiendo.

• Patrimonio y medio ambiente. Garrovillas tiene un extraordinario patrimonio histórico y natural, reconocido por propios y extraños. Baste recordar su extensa y variada toponimia: Garrote, Túrmulus, Alconétar, Floripes, Altagracia, Araya, los riberos del Tajo y del Almonte, los pinares, Rehana…, el convento de San Antonio, el casco viejo, el monasterio de las jerónimas, las iglesias y la plaza con una arquitectura única… Es obligación de todos evitar la degradación de nuestro entorno y conservar este valioso patrimonio y, si cabe, acrecentarlo, para legarlo a las futuras generaciones. Es cierto que en los últimos años se ha actuado en este sentido, pero queda aún bastante por hacer. También es obligación de todos, y no sólo de los servicios públicos, mantener el pueblo y sus alrededores limpios. No olvidemos que un pueblo es el reflejo de sus habitantes.

Pero lo que importa, para terminar, es que estamos en agosto y se celebran las tradicionales fiestas en honor a San Roque. Fiestas que abarcan un amplio y variado programa, en las que destacan los encierros y capeas, pero donde no faltan el deporte, las actividades culturales y la música. Sabemos que los toros sirven de pretexto y ocasión para pasar unos días que han de ser de encuentro, regocijo, alegría y franca convivencia. Sin olvidar a todos aquellos que por cualquier razón no puedan estar entre nosotros, o estén pasando momentos difíciles.

Y ahora, que los fuegos artificiales con su estruendo y brillante colorido anuncien el comienzo de los festejos, y que los garrovillanos y visitantes ocupen calles, plazas establecimientos públicos.. . y comience la diversión.

Dejemos, aunque sólo sea por unos días, las preocupaciones cotidianas y procuremos que ningún incidente empañe el transcurrir de estas fechas.

Muchas gracias a todos, y felices fiestas os desea sinceramente un garrovillano que, sin serlo de nacimiento, sí lo es de corazón.

¡¡¡VIVA SAN ROQUE!!!

¡ ¡ ¡VIVA GARROVILLAS DE ALCONÉTAR!!!