Inicio » Noticias » Actualidad local

La Comarca de Alconétar

Un largo, frio y lluvioso invierno esta azotando la Comarca de Alconétar,  dos nevadas y  oleadas de frio y temporales de agua se suceden desde primeros de diciembre pasado anegando campos y caminos. Algunos amantes de la naturaleza dicen que es bueno para que el ecosistema contrareste los efectos del calentamiento y la polución. Aquí adjunto unas fotografías que nos ha enviado Jose Maria Martin Vecino de Jorge Fariña López

6 comentarios

Lo que el pantano se llevó

 

Cómo ha llovido, parece increíble la cantidad de litros por metro cuadrado que se han recogido este primer año del nuevo milenio. Y eso que toda la gente de más edad está convencida de que ya no llueve como antes, que antes "se tiraba lloviendo" meses y meses sin descanso, pues bien, este año hemos pasado una “inverná” como las de antaño. El cauce de el arroyo Morisco no se distinguía, todos los “Villares” eran Morisco, “Rejana” estaba “fuera de madre”, nuestro pantano, al igual que las “Albujeras”, saltándose la pared y nuestra torre de “Floripes” totalmente cubierta por el agua de ese otro pantano.

Ese maldito pantano que inundó, un mal día de principios de la década de los 70, nuestras mejores tierras, muchos de nuestros monumentos, una gran parte de nuestra cultura y de nuestros medios de vida, que abocó a que la población emigrara en masa y así enriquecer a otros pueblos y a otras comunidades. Garrovillas, ya sin Alconétar, quedó ahogada, pues también le cortaron las vías de comunicación y como un enfermo terminal se vino abajo sin que nadie supiera darle solución .

Seguro que las personas que ahora tienen más de 40 años se han preguntado más de una vez si volverán a ver algún día como confluyen, cerca de la torre de “Floripes”, el río Tajo y el Almonte (“Monti”), los campos llenos de olivares, el parador de la Magdalena, la casa blanca, las vegas donde se sembraba algodón, pimientos, cereales… o volver a pasar por alguno de esos maravillosos puentes. Las imágenes de estas tierras alguna vez se les han pasado por la cabeza o han soñado alguna vez con volver a ver el maravilloso paisaje de cerros y valles.

Los que tenemos menos de 40 años y no conocimos esas tierras, no nos podemos hacer una idea de cómo estaba todo. Yo, entre cabezada y cabezada, intento imaginarme “el castillo” en un cerro muy alto y detrás de él, el puente Mantible, el sonido de la corriente de los ríos y regatos, el ajetreo de la gente que partía o regresaba en el tren…y me pregunto si no cabría la posibilidad de que por una vez, sólo por una vez, esa gran “pasaera”, soltara toda el agua y dejara que los ríos volvieran a su cauce para que los mayores recordaran y los más pequeños conocieran donde nació su pueblo, donde su abuelo se ganaba las pocas pesetas que entraban en casa o quizás donde se conocieron sus padres.

La idea parece un poco descabellada pero estoy seguro de que muchas personas, jóvenes en su mayoría, estarían dispuestos a todo para conseguirlo. Por ahora y aprovechando las abundantes lluvias, nos conformaremos con ver el reflejo del puente Mantible, de nuevo en el agua, aunque ya lejos de su primitivo lugar de asentamiento. ¡¡¡Devolvednos Alconétar!!!.

                                                                                                                                                    J.Santiago

Extraido del numero 206 de febrero de 2001 del periodico Alconetar. 

43 años

Tiene razón dehtripaterroni al referirse a la presa como "obra del demoniu" o "semehanti tabiqui".

43 años de tabique son muchos años.

43 años contemplando el paso de miles de hectómetros cúbicos llevándose parte de nuestra historia, recuerdos e ilusiones, son muchos años.

43 años con el tabique clavado en la retina son muchos años.

43 años al pie de la orilla mirando el agua, a veces clara y cristalina, y no poder ver más allá de mi reflejo deforme y onduleante, también son muchos años.

Ésto lo dice alguien realmente afectado por el tabique.  Alguien cuya familia se quedó sin medio de subsistencia por culpa de la subida del agua y se vió en la obligación de emigrar al quedarse sin las escasas opciones de labor que por entonces abundaban en la escasez.    Alguien que, con la inocencia de un niño,  preguntaba a su padre,  sentado a la orilla  con la vista clavada y perdida en lo más profundo del agua: ¿Qué miras papá?…  …Nada, me contestaba al rato con más agua en los ojos que en el propio pantano.   Alguien que hace ahora 17 años que vio morir a su padre una triste noche de febrero lejos de su tierra y con un enorme tabique desgajando su alma.    Alguien que, incluso mirando estas fotos, encuentra respuesta a aquellas inocentes preguntas.

Ahora, desde la distancia física y temporal, creo que bien poco pudo hacer mi familia y el resto de familias de Garrovillas para, no digo parar el tabique, sino, ni siquiera  retrasarlo dos minutos. 

Por entonces e inevitablemente, el "Progreso", pasó por Garrovillas como una riada fantasma que se detuvo en el tabique de Alcántara en forma de central hidroeléctrica y que supuso mejoras en las infraestructuras viarias, eléctricas y un aliento económico tambien para algunas familias garrovillanas y que, afortunadamente,  les sirvió para no levantar el ancla de la emigración.   Por desgracia, todo progreso requiere su pago y acabo de contaros uno.

En aquellos años el progreso azotó como azota el solano.  Pero el solano pasó y ¿Qué nos quedó?  Pues gente que ve el pantano como un campo abierto para nuevas aficiones, gente indiferente que entonces el río y ahora el pantano les sigue quedando muy lejos, gente que se quedó sin sus tierras, gente desplazada por la emigración, etc.

Lo que si dejó, y concluyo, de forma generalizada para todos los garrovillanos aquella riada fantasma de progreso, fue un manto espeso y gelatinoso de resignación que dependiendo del caso que se le haga al tabique en cada momento, será más o menos grueso.

Saludos de uno que por un par de horas nació al pie de San Pedro en vez de en La Luria.

El tabiquí
Priminú, no te has parado muchas veces a pensar, ¿que hubiera sido de nosotros  sino hubierán echo ese tabique?. Yo me lo he preguntado varias veces, y te juro que ojala hoy pudieramos estar hay junto al rio, pescando, cazando y con la barca en plena naturaleza y no aquí en esta jungla de asfalto, contaminación y lleno de prisas.  Un saludo majete

ESAS
esas eran algunas de las  obra de caria que jadia tiu pacu  bien pa alguns y mal pa muchus.que le vamu ajade ya,solu nosquea el recuerdu y vivencias.un salu

Lo que el tabique se llevo

Esto que voy a contar a continuación ocurrio hace ya unos cinco años, era el mes de Agosto y estaba de vacaciones en el pueblo.

     Una mañana de temprano nos levantamos mí padre y yo, y mí padre mé pregunta ¿quieres que te lleve a pescar a un sitio que tú nunca has estado?. Ya estamos tardando le conteste yo, ¿que vamos a pescar?, vamos a ir a pescar blases a andar, bueno cogimos las cañas y los arreos pertinentes y allá que fuímos. Cojimos el camino del mataerolosburrus, y mí padre me comentaba, "no abré pasado veces yo por aqui". ha ver a tú madre al pueblo, con la abuela en el burro a vender los origüelos, le veía yo nostalgico. Ya llegamos al pescaero dejamos el coche arriba en el cerro, donde han puesto la nueva bomba del agua, esa que funciona ahora también, bajamos al rio y empezamos a pescar. Echabamos un lance tras otro sin apenas resultado, mí padre iba delante, como con prisas, ya al rato de haber andado un buen trecho, veó que se sienta,saca un cigarro y con la mirada fija en  el agua, yo le pregunto, ¿que te pasa? a lo cual él me responde, ven acá, sientate, que te voy a contar donde pase mí vida de pequeño. Mé indicaba más o menos hacia a la mitad del pantano y mé decia, hay estaba la barca de la Luria, hay tú tio, tú abuelo y yo nos ganabamos el pan, era duro pero la verdad es que nos gustaba hacer aquello, esa vida, esa libertad. Por la noche pescabamos, y la abuela tenia que ir a vender los peces, una veces a Aceuche,Cañaveral y a Garrovillas, por el dia habia que estar con la barca, de esto se ocupaba más el abuelo, y tú tio y yo nos ibamos de caza por aquí, por estos cerros que bien andados los tengo.

Yo notaba en mí padre una melancolía especial, pués esas historias ya me las habia contado antes, pero ahora estabamos hay, a cien metros,  o incluso en el mismo cerro donde iba detras de las perdices, esta vez era diferente, se mé encojia el corazón. Después de un buen rato decidimos volver al coche, ya sin pescar, pués yo creo que más bien fué una excusa para llevarme por esos parajes que ya no son lo que erán, antes estaba todo sembrado, el campo trabajado, con pastores, hoy en día solo quedan los recuerdos, y entoncés comprendí que lo que él queria era compartir esos recuerdos conmigo y de alguna forma contarme como era la vida por aquellos entonces, cuando el rio era rio y no lo que tenemos ahora. Este es el sentimiento de una de las personas de las que por aquellos campos vagaba y seguro que como mí padre habra muchos que añorando lo que hacian ya solo les queda el recuerdo.

Saludos a todos

Comentarios cerrados.