#107948
liberal
Miembro

Llevo varios días siguiendo con relativa atención y una mezcla de asombro y divertida expectación el discurrir de este hilo tan estupendo que ha abierto el amigo Kupi, el cual, como un nuevo Bohemundo de Tarento parece haber emprendido una especie de  anticruzada laica contra los poderes, al parecer, omnímodos de la todopoderosa y malvada Iglesia Católica. 

Claro, el problema es que cuando tienes que mantener una postura, en asuntos tan trascendentales como el que nos ocupa, acudiendo a la exposición de las viñetas más abyectas de una publicación tan seria e imparcial como El Jueves comprenderás, querido, que algunos no tengamos más remedio que tomárnoslo un poco a cachondeo.

Bueno, tampoco es un problema grave. Igual que detrás de todo soldado cruzado, existía un cura, detrás de un exaltado anticruzado, tan fanático como el anterior, existe algún obispo de la secta progre que, como la iglesia católica, también tiene sus hojas parroquiales (véase el diario Público). Claro que si seguimos esta analogía y comparamos a San Bernardo de Claraval con Álvaro Cuesta y los juntaletras de Público, pues hemos de concluir que la decadencia intelectual de occidente no tiene freno.

Curiosamente, los datos extractados, todos copiados y pegados, pues aquí parece que nadie es capaz de mantener su opinión con sus propias palabras, pertenecen a laicismo.org, una plataforma cuyo nombre de web ya es engañoso, pues debería llamarse anticatolicismo.sat (por lo satánico, por supuesto).

¿Y por qué digo esto? Pues porque las furibundas críticas dedicadas a la iglesia católica no se corresponden a las lanzadas contra otras confesiones. Pongamos como ejemplo a los musulmanes. ¿Por qué será? ¿Porque no reciben tantas ayudas? No creo que sea el motivo, pues los poderes públicos han asistido complacientes a la proliferación de mezquitas por toda España, facilitándoles el acceso al suelo, entre otras gestiones. ¿Será porque son personas respetuosas con las leyes y las costumbres democráticas occidentales? Aquí una cita muy reveladora para los potenciales apóstatas: "Combatid contra ellos hasta que dejen de induciros a apostatar y se rinda culto a Alá." (sura 2:193). Parece, pues que esta tampoco es la razón.

Yo pienso más bien,que la causa es la absoluta cobardía e hipocresía de estos movimientos. Cobardía porque el verdadero motivo que arredra, vulgo acojona, sus críticas hacia los musulmanes es el miedo a una posible venganza de los elementos más radicales del islamismo, mientras que los católicos soportamos estoicamente las opiniones y la libertad de cada uno para soltar la parida que en cada momento estime oportuno. E hipocresía porque, so capa de luchar por una sociedad laica, no son más que el ariete desvergonzado de la extrema izquierda que, como movimiento antioccidental y anticristiano, muestra una indudable simpatía con ciertos movimientos integristas, pues comparten los mismos enemigos.

Ahora comentaré los datos del ínclito Álvaro Cuesta, y por qué, desde mi punto de vista, constituyen un verdadero engañabobos, preparado a modo de potito para mentes fácilmente manipulables, o que vienen manipuladas ya de casa.

 

 

Noticias
Fotos
Menú
Foros
Idiosincrasia