NUEVAMENTE LLEGA EL INVIERNO… Y CON ÉL LA DESTRUCCIÓN DEL ARBOLADO URBANO
En estas fechas, y dado que algunos ya empiezan a ver los arboles sin hojas… pues a darle… a usar la motosierra, a tener ocupados a los peones encargados de los árboles y jardines públicos de nuestros pueblos y ciudades…. a dar ocupación sin sentido ni fundamento, ya que llega el invierno…
Queremos esta vez llamar la atención sobre la poda, queremos ofrecernos como grupo de trabajo, dentro de ADENEX, en Botánica y Arboricultura a todos los municipios que precisen de asesoramiento ante las dudas que pueda ocasionar esta denuncia.
Los árboles en la ciudad deben podarse siempre y cuando puedan poner en peligro o riesgo a cualquier actividad que se realice en su entrono, ya sea paseo, estancia o circulación de vehículos. Pero en ningún caso debe realizarse por sistema, como ritual de invierno, sino teniendo en cuanta los daños o posibles defectos que el árbol determinado tenga (y no todos), bien por su mala elección al plantarle, bien porque han variado las condiciones de suelo, distancias, visibilidad para vehículos o peatones, instalaciones o infraestructuras colocadas.
Por tanto, solo se poda en caso de necesidad y aquellos arboles que lo precisen, teniendo en cuenta que se realiza un estudio y evaluación de cada uno de ellos antes de proceder a su poda. Poda que de realizarse debe conocer la biología de ese árbol en concreto y no servir para dañar su salud, su estabilidad o apariencia. Estudiar cada árbol implica saber si es joven o maduro, si está en su senectud o precisa ya un cambio urgente. Estudiar el árbol precisa saber si tiene corteza incluida, ramas muertas y quebradas, chupones y brotes de aguas, o bien ramas largas y bajas que requieran eliminación. En definitiva podar requiere tener algo más que una motosierra y una escalera en la mano, precisa de cabeza y buen hacer , de una formación mínima y una experiencia que lo acompañe, que por ahora está muy lejos de ser una realidad en la gran mayoría de pueblos de nuestra región. Sin embargo sí hay jóvenes preparados en las escuelas de formación profesional, sí hay jóvenes y menos jóvenes con gran experiencia que no encuentran su lugar, bien porque los municipios no pueden asumirlo económicamente, bien por desidia del responsable de parques y jardines.
Por esto, ADENEX tiene que volver a denunciar la falta de profesionales en el cuidado y mantenimiento de los espacios arbolados y verdes de Extremadura, como una tarea no solo pendiente sino de enorme responsabilidad colectiva. Por esto señalamos que tanto las Diputaciones como la FEMPEX, bien podrían asumir un estado regional de buenas prácticas arbóreas urbanas, que pudieran servir de ejemplo, de creación de empresas, de embellecimiento de esos sitios y lugares, calles, paseos, que tanto visitantes como lugareños aprecian y reconocen como bien cuidados y de calidad de vida.
Fijémonos, al menos, en las ciudades y pueblos, algunos extremeños, que sí contemplan tener personal formado y que pueda experimentar a sabiendas de lo que está haciendo. Todo se puede aprender, Extremadura necesita una escuela de jardineros que sirva de referencia y pueda no solo elaborar buenas prácticas, sino crear un ambiente y cultura jardinera y arbórea acorde con los tiempos que corren.



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