Inicio » Historia

Evocación de la Feria de San Mateo por Jose Maria Velaz.

De las tres ferias celebradas en Garrovillas de Alconétar en el pasado, fue la de San Mateo la que más renombre alcanzó a nivel nacional, concurriendo a ella tratantes de ganado de las provincias de Salamanca y Badajoz, entre otros. Una de las respuestas dadas al Interrogatorio de la Real Audiencia, en 1791, dice así:

 

 “En esta villa hay dos ferias, la una por Santiago el Mayor, que suele durar dos días y en ella se ferian aperos de labor y concurren algunas tiendas; la otra en el dia de San Mateo, en que sucede lo mismo y además concurre algún ganado de cerda.”

 

 De esta respuesta se deduce la escasa importancia, a finales del siglo XVIII, de este mercado y la presencia en él de un escaso número de cabezas de ganado de cerda, que con el tiempo llegará a ser considerable, según veremos.

La feria de San Mateo figura ya en el Almanaque literario e ilustrado de 1873, como una de las principales ferias de España.

En 1892 las revistas nacionales especializadas en el sector agropecuario, al hacer un balance de lo que habían supuesto en el año las diversas ferias nacionales, señalan una concurrencia de ganado porcino de 14.000 cabezas en la feria de San Mateo de Garrovillas, citando asimismo la “animación” de la de Galisteo, no así la de Arroyo del Puerco. Otras ferias extremeñas, como la de Miajadas, con una venta de 18.000 cabezas de ganado vacuno, es considerada “excelente”

Durante estos años la feria de San Mateo habrá de alcanzar un gran esplendor habida cuenta de las noticias que de ella recoge la prensa de la provincia, anunciando a bombo y platillo, en el año 1913 el programa de espectáculos, que se celebran ahora por primera vez. Durante los días 21, 22 y 23 de septiembre el referido aviso público, incluye fuegos artificiales de gran aparato en la Plaza de Colón, bajo la dirección de un pirotécnico madrileño; cinematógrafo público al aire libre, con estreno de varias películas “de gran duración y actualidad” (y mudas, claro) amenizadas con piezas musicales interpretadas por la banda de música de Brozas.

Durante los días de feria, los Círculos de recreo de la localidad organizan ahora bailes en sus locales y se proyectan también representaciones teatrales, unas de zarzuela y otras de varietés.

Por lo que respecta al comercio de ganado este año de 1913 se realizan muchas transacciones en el rodeo (ubicado al este de la localidad, donde en ocasiones se abrieron oficinas ambulantes para facilitar los numerosos tratos de ganados) principalmente de ganado de cerda, lanar y cabrío, que alcanzan precios muy altos. En cambio, las caballerías y el ganado vacuno, debido a las muchas existencias y a la penuria de los piensos, verá disminuido su precio. El comercio de todas clases, -según informa la prensa- debe haber sido importante, dada la gran afluencia de forasteros, gitanos principalmente, que acuden con sus ganados. Estos protagonizarán algunos incidentes como los ocurridos en la feria de 1919 en la que "una partida de gitanos… anoche anduvieron a tiros en la Plaza de Colón."

En la renombrada feria del año 1919 predomina el ganado de cerda en el rodeo, un heterogéneo comercio y mercado en la Plaza, caballitos del "Tío Vivo", función de títeres, pero, “nada de actividades culturales”, se quejan en la prensa de la provincia.

En 1944, durante los días 21, 22 y 23 de septiembre se celebró la tradicional feria de San Mateo, con verbena popular en la Plaza de Colón, importó la suma de 1.055 pesetas. Los músicos, que actuaron durante los tres días de feria, se hospedaron en casa de Eulalia Medina y otras casas de huéspedes de la villa.

Aún en 1958 la feria de San Mateo garrovillana conservaba cierto renombre entre las ferias regionales, siendo para el ganado de cerda la principal feria de Extremadura. La comisión de festejos dispuso este año un amplio rodeo con abundantes abrevaderos para el ganado y anunció en el diario Hoy los servicios con que contaba la villa para hacer más agradable la estancia de los feriantes: teléfono, telégrafo, estación de ferrocarril, buenas comunicaciones, establecimientos bancarios, etc.

De lo que fue la feria de San Mateo sólo nos queda el recuerdo; hoy este mercado no existe, siendo meramente testimonial la fiesta que desde los años 80-90 se viene realizando y que se reduce a atracciones recreativas de feria, en la plaza mayor y la verbena popular, habiendo desaparecido el trato de ganado en el rodeo; los turroneros, foráneos y locales en la Plaza; los gitanos y sus costumbres; las cantinas en la Plaza y en la avenida de la Soledad, los fotógrafos ambulantes…

José MaríaVelaz®