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El puente de Alconétar

Recuerdo que cuando estaba estudiando la carrera en la Escuela de Madrid, un profesor de la asignatura de puentes comentó jocosamente que una vez se trasladó el puente romano sobre el río Tajo de la Vía de la Plata, al quedar inundado por elembalse de Alcántara, y que la nueva ubicación estaba en lo alto de una loma y que no pasaba el agua por debajo de él, lo cual era totalmente inadmisible.

 
Como no podía ser de otra manera, le comenté que el citado puente, llamado de Alconétar, efectivamente había sido trasladado, pero que su nuevo lugar era un valle y que sí discurría agua por debajo de él, aunque fuera el arroyo Guadancil, y que muchas veces sus pilas se encontraban dentro de la cola del embalse. Eso sin entrar a discutir cómo encajar un puente en una loma, cosa harto difícil.
 
Los restos del puente pueden verse en esta foto. Sólo quedan cuatro arcos y diversas pilas, amén de un estribo en la otra margen.
 

Como ya he dicho, era un puente romano sobre el río Tajo y fue parte de la calzada romana iter ab Emerita Cesaraugustam, más tarde conocida como Vía de la Plata. En el siguiente plano podemos ver el itinerario de la calzada y su paso por el puente.

El río Almonte no tuvo puente lo que hace suponer que era vadeable gran parte del año, mientras que el río Tajo, al no estar el puente romano en servicio, se salvaba mediante barcas.A partir de 1928, una vez construido el puente sobre el río Tajo en la carretera de segundo orden, de Salamanca a Cáceres, precursora de la N-630, el esquema viario en la zona de Alconétar lo podemos ver en este mapa del IGN de 1946.

 

En él puede verse la situación exacta del puente antes del traslado, sobre el río Tajo, aguas arriba de la confluencia del Almonte, en el que, como hemos dicho, no había puente.

Su fecha de construcción se desconoce, pero sus arcos rebajados formados por segmentos de arcos circulares sugieren que se construyó en el siglo II, durante los gobiernos de los emperadores Trajano o Adriano. En la siguiente foto podemos ver el arco segmentado original del puente.

El puente se cree que estuvo en servicio hasta la reconquista y empieza a citarse su existencia en el siglo XIII. Sufre destrucciones de sus arcos y reconstrucciones poco afortunadas en el siglo XIV, siglo en el que quedó definitivamente inutilizable. En la siguiente foto podemos apreciar uno de los arcos reconstruidos, que nada tiene que ver con la técnica romana.

Los intentos posteriores de reconstrucción fueron infructuosos que además llevó a un declive del puente hasta nuestros días.

En las tres fotos que a continuación se presentan, puede verse el puente en su enclave original, antes de su traslado. También aparece la torre de Floripes, resto del castillo que controlaba el paso por el puente. Esta torre se utiliza por los conductores de la N-630 para ver el nivel del embalse de Alcántara que puede llegar a cubrirla o dejarla al descubierto.

   Foto: Wifredo López Vecino.    Foto: Wifredo López Vecino.

Se piensa que el puente tenía una longitud aproximada de unos 290 metros, de los cuales 100 estaban en seco durante el estiaje y el resto dentro del río. Se cree que estaba formado por un total de 18 arcos, incluidos los dos de la margen derecha y únicos originales romanos que se conservan, que en realidad eran un aligeramiento del macizo del estribo.

 
En 1797 se realizó un proyecto de reconstrucción, considerando 14 vanos, cuyo plano se puede ver a continuación, pero que nunca se llevó a cabo.

Proyecto de reconstrucción de Fernando Rodríguez. 1797.

En 1970, al quedar inundado por las aguas del embalse de Alcántara se trasladó de ubicación.

 

 

La obra consistió, fundamentalmente, en el traslado de la «opus cuadratum», sillería de piedra que rodeaba el pilar, dejando el «opus cementium», argamasa interior a base de cantos rodados, arena y cal. Aunque así se llame, no quiere decir que los romanos tuvieran cemento, en realidad era una argamasa con cal como aglomerante hidráulico. El cemento se inventó muchos siglos después.
 
En las fotos puede verse el citado opus cementium una vez retirada la sillería. Al fondo, el antiguo puente de la N-630, hoy bajo las aguas del embalse, del que tengo previsto publicar un post próximamente.

 

 

En la siguiente foto puede apreciarse los trabajos de reconstrucción del puente en la nueva situación, cerca del arroyo Guadancil, muy cerca de la carretera EX-371, de la N-630 a Torrejoncillo.
 
Por último, se puede ver una foto aérea del puente de Alconétar en su situación definitiva, con la cola del embalse del Alcántara bañándolo, y también puede apreciarse el estribo izquierdo en la otra margen, también trasladado, que mucha gente desconoce.
 
(*) «Y sin embargo, se mueve». Cuenta la tradición que fue la frase que pronunció Galileo después de abjurar de la visión heliocéntrica del mundo ante la Santa Inquisición. En nuestro caso, aunque parezca increíble, hasta los puentes se mueven.
 
Fuente: http://lascarreterasdeextremadura.blogspot.com.es/2012/02/el-puente-de-alconetar-eppur-si-muove.html