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Pregón de Fiestas San Roque 2005

Este año el pregonero de las fiestas patronales San Roque 2005 ha sido Federico Suarez Hurtado, Presidente de la Asamblea de Extremadura y reciente galardonado con la primera medalla de Garrovillas de Alconétar.Texto del Pregonero pronunciado desde el balcón del Ayuntamiento.

Buenas noches paisanos. Siempre es un placer estar con todos vosotros.

Me siento profundamente agradecido y emocionado al ser pregonero en las fiestas de Garrovillas de Alconétar. Este es mi pueblo. Es el pueblo de mis padres y mis abuelos, y así lo he sentido siempre, como el lugar de mis orígenes, el sitio de donde vengo y al que vuelvo siempre como si regresara al regazo materno.

Y nunca mejor dicho, porque vuelvo a visitar a mi padre y a mi madre, sobre todo, pero también para estar con vosotros, porque yo soy como vosotros. Llevo Garrovillas en los genes y estoy orgulloso de ello.

Los toros de San Roque, son para mi, la fiesta popular por excelencia. Además, sabéis que históricamente es así, que está documentado que todas las fiestas populares con capeas son heredadas de nuestros toros, que comenzaron allá por el siglo XVI, cuando los señores regalaron a sus vasallos unos toros para su disfrute y diversión.

Garrovillas es un lugar privilegiado de Cáceres. Lo es por muchas razones. Por su larga historia, romana y medieval, por sus bellezas monumentales, por sus rincones, sus iglesias, plazas y juderías; esos rincones donde parece haberse detenido en la historia y encuentra momentos de paz y sosiego en unos tiempos que lo necesitan.

El orgullo de Garrovillas es también esta magnifica plaza, monumento histórico-artístico nacional y resumen de todos sus tesoros arquitectónicos: la hospederia, el palacio, las casas, todo su esplendor monumental para deleite de todos , de los garrovillanos y de los visitantes.

Sin embargo, hay un tesoro que no veo desde aquí pero que siento a mi espalda y casi diría con satisfacción que noto sus andamios. Si. Me refiero a la iglesia de santa María, en la que ya se está trabajando y que por fín podrá ser disfrutada tras su rehabilitación. Y ha sido una victoria popular, porque este pueblo no paró hasta conseguir salvarla de la ruina.

Este el espíritu de los garrovillanos, somos gente sencilla pero capaz de superar las dificultades, claro que sí. Sufrimos una gran sangría migratoria cuyo recuerdo, ya superado pero no olvidado, surge en estas fechas, cuando nuestros paisanos de fuera nos visitan.

Todos recordamos lo que era Garovillas hace 30 ó 40 años, sabeís cómo estaban los pueblos de Extremadura para que la gente se marchara de forma masiva, y veis ahora cómo estamos. Los emigrantes fueron quienes primero lo notaron, porque ellos fueron los primeros que sufrieron esa Extremadura olvidada.

La Autonomia ha sido nuestra gran oportunidad para cambiar un rumbo que nos condenaba a la pobreza y la emigración.

Y, al más puro estilo garrovillano, los extremeños hemos sabido aprovecharla para superarnos a nosotros mismos. También esta riqueza monumental que ahora tenemos es consecuencia de una autonomía que se ha preocupado de conservar el patrimonio. Por eso hay que celebrarla, como las fiestas, como el Día de Extremadura, porque entre todos hemos logrado que sea un éxito y nos ha dado un lugar en la España autonómica y democrática.

Uno de los méritos que mejor nos definen es haber sabido armonizar la tradición con el progreso. Las costumbres, el rico patrimonio, el folklore rural de nuestros pueblos, se ha conservado al mismo tiempo que se ha modernizado nuestra sociedad y se ha hecho más dinámica.

En Extremadura, las instituciones que nos han servido como instrumentos de progreso, la Asamblea y la Junta, acompañaron esa armonización, defendiendo nuestras tradiciones y abordando las primeras reformas necesarias para modernizar toda la estructura de la Región casi desde cero.

Tenemos mejores comunicaciones, mejores infraestructuras, más empresas, en definitiva, más bienestar para todos. Suelo decir, y creo que es una verdad comprobable, que Extremadura es otra totalmente distinta a la que conocimos nosotros cuando éramos jóvenes, y aún más diferente a la que conocieron nuestros padres. Es tan distinta que hay un abismo entre nuestras experiencias y las de nuestros hijos.

Para nuestros padres, el tiempo parecía que se había detenido en Extremadura desde hacía un siglo. Los jóvenes de hoy corren por el siglo XXI y por las autopistas de la información.

Desde entonces, el cambio ha sido espectacular. Cualquiera que visite Garrovillas y recorra esta provincia o toda la región puede observar que una Extremadura distinta está en marcha, surgida de esas instituciones y de unos extremeños que comenzamos a sentirnos plenamente iguales al resto de ciudadanos españoles participando en el destino de nuestra región.

A lo largo de toda esa etapa, se ha ido construyendo otra región sobre la anterior.

Extremadura tiene ahora una sociedad dinámica, compuesta por todos los sectores, sin exclusión, donde los jóvenes, las mujeres, los trabajadores, los empresarios, todos, tienen voluntad, capacidad y medios para consolidar la Región como un proyecto de presente y de futuro porque nos sentimos pertenecientes a una comunidad de intereses comunes.

Pero no nos confundamos, aún queda mucho por hacer. La región ha mejorado en todo: en comunicaciones, carreteras, educación, infraestructuras, sanidad, bienestar, etcétera. Eso salta a la vista.

En apenas dos años, estará completa la autovía Ruta de la Plata, se están haciendo las primeras autovías extremeñas, la próxima década estará lista la alta velocidad, somos los que estamos mejor preparados de cara a la sociedad de la información porque toda la región va a tener la banda ancha…, en fin, todas las variables que se utilizan en las estadísticas nos dan una mejoría sobresaliente respecto a cómo comenzamos. Pero ahora ha llegado el momento de aprovecharlo al máximo para traer riqueza e inversiones.

Extremadura es un proyecto común en el que la participación de Garrovillas es esencial. Un proyecto en el que debemos ir todos juntos, cada uno desde el lugar que ocupa en la sociedad extremeña. No perdamos nunca la perspectiva de comunidad, en la que todos somos necesarios para sacar adelante la Región, también los emigrantes, por supuesto; ellos son parte de esa memoria viva de lo que fuimos y hasta dónde hemos llegado.

Creo que hemos iniciado una segunda etapa en nuestra historia autonómica. Una etapa donde la actividad industrial y económica va a ocupar un lugar destacado con el objetivo de acelerar e despegue, consolidar un desarrollo económico sostenible y, sobre todo, luchar contra el desempleo. En ningún caso, esto va a suponer renunciar a nuestras tradiciones, monumentos o paisajes. Esto es tan nuestro como la voluntad de progreso y modernización que tenemos.

Pero será una etapa donde todos tendremos que arrimar el hombro como hasta ahora. Sabemos que lo más difícil siempre es el principio, cuando comienza un cambio profundo. Sin embargo, cuando hemos estado juntos y hemos creído en un proyecto común, hemos superado todas las dificultades.

Queridos paisanos, os pido que afrontéis estos nuevos retos con el mismo entusiasmo con el que construimos la Autonomía y conquistamos un presente que nos habían arrebatado, con el mismo ánimo con el que los garrovillanos sabemos valernos por nosotros mismos y superar las dificultades.

Ahora, cuando hemos logrado que la región esté en el nivel estructural de las demás regiones y queremos dar el salto definitivo, no podemos dejar que nos arrebaten, como a nuestros padres, el futuro.

Pero no sólo estoy aquí para pregonar una idea moderna de Extremadura respetuosa con las tradiciones. Quiero, hoy, sobre todo, que disfrutéis de vuestras fiestas en compañía de vuestros familiares y amigos, porque un pueblo alegre siempre es un pueblo mejor.

Muchas gracias por haberme dado este honor de pregonar las fiestas, vuestras fiestas, mis fiestas.

¡Viva Garrovillas!

momento de la entrega de la placa de pregonero 2005

Federico Suarez con toda la corporación municipal