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RECUERDOS DEL MOLINO ANTONIO

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#110257
cesar
Jefe de claves

Arroyo inmenso de agua clara

Entre los juncos te vi correr,

Pero un día te  abandonaba

Jamás en la  vida volveré a verte.

Fuente risueña de agua dulce

Donde se mira el tierno laurel,

Donde las horas los pajarillos

Cantan oculto su gran placer.

Molino Antonio de puerta ancha

Dando la vista al  fiel corcel

Con sus naranjos de flores blancas,

Eres la gloria de mi placer.

Entre rosales y entre violetas

Eres paraíso bien celestial,

Donde el día yo me los paso

Regando plantas muy vegetal.

Y, en las orillas de tus riberas

Verdes álamos se ven crecer

A donde anidan los pajarillos

Que con su canto alegran mi ser.

Y, allá en lo alto de la colina,

Del vasto cerro del pedregal,

Bajo la sombra de aquella encina

Duermen mis vacas siesta ideal.

Y, mientras rumian, rugen y reposan

Yo, en el barranco atareado estoy

Sembrando plantas de hortalizas

De donde a mis hijos sustento doy.

Y, cuando mi cuerpo esta cansino

De aquel trabajo tan corporal,

Dulce contemplo a las chavalas

Tendiendo ropa en el tamujal.

Y, a veces envidio aquellos pinchos

Que yo tamuja quisiera ser

Que en mi tendieran los blancos paños

Aquellas manos de “Dulce mujer”.

Y, hoy me encuentro tan agobiado

Con los setentas dentro de mí

Y apartado en la distancia

De aquel arroyo que conocí.

Pero en mi mente todo refleja

Vida y pasión de juventud

De unos años que han pasado

Y tan solo queda la inquietud.

Adiós arroyo de agua clara

Adiós molino sin

Adiós naranjos, adiós laureles,

Fuentes y rosales y almendro en flor.

Adiós encina de sombra fresca,

Donde mis vacas no volverán,

Adiós chavalas de dulces manos

Tendiendo ropa en el tamujal.

Adiós les digo a todas la aves

Que alegraban mi corazón

Los ruiseñores y los jilgueros,

Mirlos y tórtolas, y al gorrión.

Adiós a la noria donde mi niña

Mas de dos veces llorando vi,

Porque el asno, no le tiraba

De aquel cilindro esclavo y ruin.

Y , aquí, termino la corta vida,

De aquel arroyo, que era mi ser

De aquella tierra, para mi, querida

Adiós le digo….con gran placer.

 T. P. V.