#107162
liberal
Miembro

Mi más sentido pésame a Irene y su familia. Irene es quinta mía y alguna que otra vez fuimos al campo de su padre, donde la alegría y buen humor de este buen hombre nos contagiaban a todos. Recuerdo cómo una vez invitó a mi padre a una copa, creo que fue en un «calbote» con tal simpatía y sinceridad, que, a pesar de que han pasado más de quince años, todavía lo guardo en la memoria.

Después, aunque la vida nos ha alejado, siempre que coincidí con él en la barra de algún bar de Garrovillas, había en la boca de Dalmacio lugar para un cariñoso saludo y un interés sincero y amable por mi persona. Es una verdadera lástima que nos haya dejado antes de tiempo. 

Siempre es causa de tristeza la muerte de un paisano, pero cuando es alguien cercano, al que solías saludar, y que siempre relacionas con tu pueblo y tu infancia, el dolor es un más profundo, si cabe.

No sé si seréis creyentes, pero yo sí y, por tanto, esta noche guardaré para él y para su familia un lugar muy especial en mis oraciones.