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saavedra
Jefe de claves

A Pulgacojonera y a alguien más que me ha preguntado sobre que me parece de la obra que se está realizando en la laguna diré: Hace algún tiempo que no voy por el pueblo, por lo tanto no conozco la situación actual; este verano hice fotografías varias de la laguna mucho antes de que se procediera al cambio del suelo, sin intención alguna solo por el mero hecho de tenerla, ya que siempre plaza, siempre plaza habría que cambiar el punto de vista del objetivo. La verdad que a mí no me parecía que hiciera tanta falta su arreglo, aunque habría que reponer algún árbol, reparar algún alcorque, en fin echarle un remiendo. Pero cuando alguien administra los recursos públicos es responsable de sus acciones. 

También alguien comentaba que se podría haber hecho un concurso público de ideas o dar participación al pueblo; a lo hecho pecho. Ahora bien las gestiones que se realizan durante un mandato, sean la que sean, quedan para la historia, para bien o para mal.

Me imagino que antes de empezar con una obra que comenzó hace algún tiempo y en la que han participados distintas especialidades profesionales: construcción, jardinería, electricista, diseñadores, etc., tendrá su correspondiente Memoria Técnica del proyecto redactado, que previamente habrá sido presentada a la Corporación, y digo a la Corporación no solo al equipo de Gobierno, para su aprobación, etc.; vamos lo que a mi me parece lo correcto, que no tiene por qué ser lo legal, eso ya me lo dirán si es así o no, posiblemente esté diciendo alguna «bobada» como parece ser que a alguien le parece lo que escribo, pero en cuestiones de administrar dineros públicos de Ayuntamiento no estoy muy puesto.

Por lo tanto no tengo juicio de valor en un principio, y cuando se de por terminada la obra si que tendré todo el derecho a dar mi opinión, a ve que a menor escala vamos a estar aquí como en Francia con el asunto Charlie. que todo el que ose discrepar tiene la cruz en la puerta como los antiguos proscritos.

En su día comentaré. Ahora Viva San Antón Bendito.

 

Julio Saavedra Gutiérrez