#109469
Afilao
Miembro

Parecen empezar las precampañas electorales en Garrovillas, pero personalmente tengo sensación de dejavú, revivimos argumentos y polémicas (pienso yo) ya amortizadas en anteriores campañas electorales y por lo único capaz de amortizarlas, las urnas; pero parece que el tiempo no ha pasado, en el normal discurrir de la democracia (donde la ley incluye las coaliciones, no sabemos si por mucho tiempo mas), si se pierde la confianza de los ciudadanos se cambia de equipo de gobierno y no pasa absolutamente nada.

Desde las últimas elecciones han pasado muchas cosas, se han tomado muchas decisiones, buenas, malas y regulares, decisiones y puntos programáticos electorales que debieran ser argumentos para preparar el nuevo proceso electoral, con los que se han podido cumplir, con los que no y con las nuevas promesas, estas quedan y quedaran provisionalmente bajo la custodia del material que todo lo aguanta, al papel y a las ilusiones de cada cual me refiero, cada uno es el mejor administrador de su memoria, sobra cualquier inductor, ya que la memoria recurentemente se transforma en papeleta electoral.

Si se me permite un comentario, ya que últimamente son lapidados por unos y otros, lo mas normal en precampaña es que la coalición de gobierno vendiera lo que considere sus éxitos, cosa que hacen desde el facebook del ayuntamiento por cierto; y que una oposición renovada no siembre dudas sobre su renovación con «comparecencias en diferido» (que diría Cospedal), al enzarzarse en polémicas que quizás debieron cerrarse en los juzgados en su día, y a mi parecer cerraron las urnas.

Una cosa es cierta, de estos «abrazos de oso políticos» no sale beneficiado ningún garrovillano, salvo dos Egos deseando encontrarse para medirse en el aplausometro agradecido de sus seguidores, las promesas escritas en los programas pesan mucho y es sobre lo que pueden pedirse explicaciones a unos y otros, quizás para cerrar todo esto que ahora y antes era «denunciable» y no iba más allá de argumentos políticos, se debiera terminar de una vez por todas en sede judicial.