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Con el debido respeto:

#105385
coguta
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No me indigna el hecho de que en este hilo se hagan comentarios sectarios y apología del terrorismo franquista. Repito que no me indignan ya que entiendo que son fruto de la desinformación y el desconocimiento.

28 de julio de 1936, Chicago Tribune

Allen- Entonces ¿ninguna tregua, ninguna avenencia es posible?

Franco- No. Decididamente, no. Nosotros estamos luchando por España y ellos luchan contra España. Seguiremos adelante a cualquier precio.

Allen- Tendrá usted que fusilar a media España.

Franco movió su cabeza, sonrió y luego mirándome fijamente replicó:

-Dije al precio que sea.

Hace algún tiempo alguien escribió en este foro unos párrafos de un libro, Vida y muerte de la República española, escrito por Henry Buckley. He tenido la oportunidad de leer esta obra y la recomiendo a todos aquellos que deseen estar algo informados sobre los hechos acaecidos en nuestro país en la década de los treinta del pasado siglo. Voy a copiar unos renglones del comentado libro:

…pensaba en la Iglesia, en el papel que había representado durante siglos y en el que ahora desempeñaba. ¿Que partido tomaría Cristo en aquella contienda? ¿No estaría donde siempre estuvo, del lado de los pobres y los humildes? Ya sé que se me dirá que miles de religiosos -sacerdotes, monjas, frailes- fueron asesinados en los primeros días de la guerra.

Pero Cristo habría querido saber porqué se habían producido aquellos asesinatos, habría querido saber si su iglesia había cumplido con su cometido en los años -y en los siglos- anteriores a aquella guerra. No me imagino a Cristo del lado del dinero y el poder…

En los últimos doscientos años ha habido en este país varias guerras civiles, la primera de ellas la mal llamada guerra de la independencia. Todas ellas fueron instigadas por la intolerancia y fanatismo de la iglesia católica tan alejada del pueblo y de Cristo. Hoy podemos constatar que después de tanto sufrimiento y derramamiento de sangre, la iglesia, ni ha aprendido ni le interesa aprender nada. Sigue siendo la misma rémora perversa.

Que dios guarde a ustedes muchos años.