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emlora
Participante

A finales del 2011 o principios del siguiente el alcalde nos sugirió la posibilidad de resolver el contrato y nos preguntó la cantidad que queriamos por la cesión de los derechos de explotación. Despues de pensarlo detenidamente teniendo en cuenta las circunstancias generales y personales pedimos una cantidad que representaba el ochenta por cien de la inversión que habiamos hecho. Pasado un tiempo sin obtener respuesta le pregunté y fue algo ambiguo dando a entender que no había acuerdo entre los grupos. Se por otras fuentes que la oposición fue consultada y contestó que era un asunto del gobierno y también supe que un concejal y una concejal de la PSDG propusieron una oferta ridícula. Iban pasando los meses y cada vez que le recordaba que estaba esta cuestión pendiente me contaba que estaba muy agobiado, que no tenía apoyo de nadie, etc.. Por fin en el verano del 2013 como empezó otra vez a marear perdices le dije muy serio: Mira Candi, a mi, como compañero de partido, me puedes contar todas esas milongas y, además, ya sabías donde te metías, pero con María Luisa Vecino tienes un compromiso y lo tienes que solucionar inmediatamente. A la siguiente sesión del pleno se solucinó y alguien se encontró cambiada la contraseña de blogger porque al parecer dejó de ser de absoluta confianza.

Ya hacía unos ocho o nueve meses que había dimitido de secretario de organización y tesorero que eran mis responsabilidades pero a pesar de todo lo anterior y de que me llegaban rumores sobre algunas extrañas contrataciones en empresas de gestión de recursos públicos no encontraba razones suficientes para dejar la militancia.

Los casos de irregularidades democráticas que iba conociendo eran cada vez más como la mencionada o parecidas que mencionaré más adelante y empecé a comprender el engaño.

Hace aproximadamente un año mantuve una reunión con el alcalde en su despacho por asuntos personales y aproveché la ocasión para decirle que en mi opinión no era justo que se perpetuara la bolsa de empleo de la guardería dado que había personas en el pueblo con los requisitos y experiencia necesarios para hacer ese trabajo y por una u otra circunstancia no tenían esa posibilidad. Mi hija es una de esas personas. Le sugerí que lo más justo sería hacer una nueva convocatoria o concurso oposición. Podría haber dicho que no y argumentarlo de alguna manera como «está muy reciente la última convocatoria» o «lo haremos en la próxima legislatura», y lo hubiera entendido, pero dijo «si, es lo más justo». En la siguiente sesión del pleno, supongo que por capricho de lso dioses, la oposición rogó al gobierno que se hiciera una actualización de méritos o un nuevo concurso para la bolsa de empleo de técnicos de educación infantil y la portavoz de la PSDG y el alcalde contestaron que no iba a haber cambios porque todo estaba bien.

En cuanto tuve ocasión comuniqué al secretario general de la PSDG, Jeromo, mi renuncia como afiliado. Me preguntó las razones y le conte lo anterior. Le pregunté sobre su caso concreto y me dijo que la influencia habia llegado de un señor de Arroyo a lo que le contesté que no insultara a la inteligencia.