"Un nuevo rey llega a Castilla desde Flandes.Es Carlos I, nieto de los Reyes Católicos. Nada más pisar el reino reclama abultados fondos a sus ciudades para sufragar sus asuntos en el extranjero. Se avecina una rebelión..."
Hoy 23 de Abril de 2008, tan lejano de aquel 23 de Abril de 1521, es el aniversario de la derrota en Villalar de los Comuneros. A muchos les parecerá una tontería escribir en este foro esto, pero debemos tener presente que un pueblo nunca debe olvidar su pasado, y más en estos tiempos en que Hollywood nos ofrece un historia reinventada a golpe de dólar y publicidad. Nuestra forma de ser como pueblo ha sido moldeada a través de los siglos y nuestro presente no sería nada sin nuestro pasado y es importante conocerlo, pues hay temas de mucha actualidad que tienen su comienzo o rázon de ser, aunque sean muy espinosos( Reino de Navarra, Cataluña, Gibraltar...)
"La rebelión comunera perseguía un sistema político más o menos representativo en que las clases medias, la incipiente burguesía, tuviese una amplia presencia".
Pronto las clases populares tomaron la rebelión con un sentido antiseñorial y radicalizaron el proyecto, lo cual hizo que los grandes mercaderes de Burgos abandonaran a los comuneros y se pusiesen de parte del rey.
"Las consecuencias de este proyecto frustrado fueron de primer orden: En el ámbito interior la economía siguió orbitando en torno a la nobleza, la ganadería y la agricultura, cegaron la vía industrial, por lo que el ejército de parados y mendigos no hizo más que aumentar: Castilla se había condenado al subdesarrollo. En el plano político aún fue más grave. La victoria del emperador supuso que España, y sobre todo Castilla, con las riquezas americanas, nu fue más que el principal granero de hombres y dinero de los Austrias. Iba a nutrir los grandes conflictos que tendrían a Europa como escenario durante los siglos XVI y XVII, se vió implicada en guerras de religión tan costosas como lejanas, ajenas e inútiles. A ella se vio arrastrada por meros intereses dinásticos."
"Sólo el esplendor militar y cultural disimuló el fracaso social y económico de fondo, pero lo cierto es que con la llegada de los Austrias al trono, el pueblo y su economía fueron los grandes sacrificados: Sucumbieron al absolutismo real, que con el apoyo de la nobleza y la iglesia, pervivió durante siglos. Sin tejido industrial y productivo, la hegemonía española del siglo XVI se construyó sobre pies de barro, lo que explicó su derrumbamiento en el siglo siguiente. Fue la nobleza, más aún que la corona, la gran beneficiada, al controlar los resortes del poder y las grandes propiedades agrícolas. Con toda seguridad, si hubiese triunfado el proyecto comunero, la política interior y exterior de las décadas posteriores habrían sido diferentes."
Tras la derrota en Villalar, fueron ejecutados más de un centenar de comuneros, sus bienes embargados, muchos tuvieron que irse al extranjero, las casas de los cabecillas derruidas y sus solares sembrados de sal. Oponerse al poder siempre ha salido caro, antes te cortaban la cabeza, ahora te condenan al ostracismo. Las ansias de libertad y el control de su destino, siempre ha sido una lucha constante de una gran parte del pueblo, pero como vemos una vez más, fueron sofocadas a sangre y fuego.
Esta es la historia de la España imperial que no nos han contado, llena de humillaciones e infamia.
Fuente: Juan Carlos Losada, doctor en historia.
Un saludo.