De el Diario Hoy
CACERESEl extraño caso de Garrovillas 01.09.08 - M. M. N.«En 1995 se planteó la opción de que la autovía fuese por Garrovillas. Nosotros estuvimos ahí, apoyando, pero luego eso se olvidó», recuerda el alcalde de Ceclavín, Pedro Martín González Mirón. Y Garrovillas, 2.300 habitantes y a menos de 40 kilómetros de Cáceres, años después figura esquinada en el mapa, alejada del centro de influencia de la A-66 que un día iba a pasar a su vera. «La hospedería ha cerrado y hay varias casas rurales afectadas. La autovía no ha ayudado nada. Todo lo contrario», señalaba Andrés Rodríguez, responsable del albergue del pantano de Alcántara a este diario. Por si no fuera bastante, ni el pueblo está señalizado en la autovía, ni el acceso a ella por la Ex-373 (Hinojal) es sencillo. Ir a Mérida, por ejemplo, supone primero ir al norte y luego desandar el camino en dirección sur. Eso o el doloroso recurso de mantenerse fiel a la N-630.