Garrovillano dice: Hola paisanos quiero aprovechar estas lineas para pasar un buen rato con todos, contando e invitando a que conteis aqui, alguna anecdota o aventura que nos sucedio cuando nosotros eramos los que empezabamos el colegio, desde aquellos tiempos de pizarra y pizarrin, tintero de tinta china y lata de pequeño brasero para hacer de calefacción, hasta nuestros dias.
A principio de los 70 teniamos 11 o 12 años, vino a las escuelas nacionales un maestro gallego que se llamaba D. Herminio del que recuerdo el peculiar metodo que aplicaba para que dejasemos de fumar y que era ejemplar, tan ejemplar que un dia en clase nos ofrecio su paquete de Ducados a los que fumaban argumentando que era cosa de hombres, con la unica intención de que picasemos para descubrirnos y saliesemos a por el cigarrillo. Invitación a la que dos voluntarios respondieron, los que invito a salir a la palestra donde una vez situados le dio su prometido cigarrillo, ademas emboquillados lo que era para nosotros un lujo acostumbrados a fumar celtas cortos o ideales, y cual fue nuestra sorpresan de la ejemplar lección de don Herminio, que cuando los dos muchachos estaban con los cigarrillos en la boca y el maestro hacia intención de darles fuego sujetando el mechero con la mano izquierda, a la vez que exclamaba UN SOBERANO, le soltaba una ostia como un pan con la derecha.
moraleja que cada uno saque la que le parezca.