Resumiendo: Después de 35 años de complejos y prejuicios, descuidando la educación de nuestros hijos en manos de fanáticos del nacionalismo, este es el resultado, una educación enfocada a despreciar y odiar todo lo que nos une, España, y a encerrarse dentro de su muralla fabricando nacionalistas de los hijos de andaluces, castellanos y sobre todo, como se oye por ahí de los extremeños, los más fanáticos. Así hoy de forma insolente el 48% quiere desconectar al otro 52%.