Dice el refranero: ”Dime de que presumes y te diré de que careces”. Los españoles solemos presumir de nuestro patriotismo, pienso que el refranero tiene razón.
Según La Historia hubo un tiempo en que España fue una gran nación, sin embargo la historia matiza esta afirmación. Es cierto que tuvimos un inmenso poder político y militar, no podía ser de otra manera como consecuencia de las riquezas coloniales que pasaron por nuestras manos, pero no supimos convertirnos en un poder económico, ni dignificar la vida de los españoles (no empezamos a salir de la miseria física hasta el ultimo tercio del siglo pasado, aún en nuestros días hay, sobre todo en nuestras medianas y grandes ciudades, demasiados ejemplos de esta miseria; de la miseria moral no hemos empezado a salir).
Políticos ignorantes en los fundamentos del arte de gobernar, soberbios que pierden el tiempo en discrepancias inútiles, ingratos y ambiciosos sin limites; una administración de justicia desacreditada; una religión que no se ha mantenido en su ámbito religioso introduciéndose en política, quizás por esto ha perdido tantos adeptos; una ciudadanía fantasiosa, perezosa, de escaso nivel cultural y con demasiados vicios. Vanidad, miseria moral.
Falso patriotismo.