Sobre el catastro, en 2012 se llevó a cabo en el municipio, de acuerdo a la ley pero de espaldas a los ciudadanos -pura transparencia, JEROMO-, un procedimiento de valoración colectiva de carácter general a consecuencias del cual los valores catastrales de nuestras viviendas se incrementaron sustancialmente (caso conocido del 258,56%).
Si en 2013, primer año de la revalorización, se continuaba aplicando el tipo de gravamen del año 2012 -0,88- sobre la base liquidable resultante -40%- del nuevo valor hubiera subido el recibo con respecto al año anterior aproximadamente un 55% por lo que se aplica una reducción en la base imponible que se obtiene de multiplicar la diferencia positiva del nuevo valor catastral y su valor base -antiguo valor catastral- por un coeficiente reductor del 0,9 el primer año e irá disminuyendo anualmente un 0,1 hasta su desaparición en diez años.
Como a resultas de esta reducción seguía subiendo bastante el recibo -14%- el señor alcalde empezó a contarnos en las sesiones del pleno que iban a bajar el tipo de gravamen del 0,88% al 0,80% en 2013, al 0,67 el 2014 y al 0,59% en 2015. A consecuencia de estas bajadas se incrementó el recibo en un 2% en el 2013 manteniéndose estable en los dos años siguientes. Para este año nos vende a bombo y platillo una bajada del tipo de gravamen al 0,50% que representa un ahorro para los contribuyentes de 63000 euros nos dicen con la desfachatez propia de los mentirosos. Resulta que aplicando ese tipo y teniendo en cuenta que el coeficiente reductor de este año es del 0,6% el recibo que el año subirá significativamente con respecto al del pasado. O sea, no es que vayamos a tener los ciudadanos más dinero en el bolsillo con las bajadas de impuestos de esta gente sino todo lo contrario.
Añadimos que los cálculos para estimar el montante del recibo están mal hechos desde el año 2013 como menos -muchos ya, como las descuadradas liquidaciones presupuestarias- y estos errores han representado en casos conocidos un pago de más que estaría alrededor de los 25 euros acumulados de los tres últimos años.
Estamos en condiciones de detallar esos errores pero no es nuestro trabajo. Si vamos a exigir que se revisen los cálculos de los tres últimos recibos y a pedir a la oposición que con la mayoría absoluta que tienen entre los dos grupos propongan una auditoría por que esto no hay por donde cojerlo.
La palestra Garrovillas