Yo que SI asistí a la tradicional cabalgata de la noche de reyes,no escuche a ninguno de los Reyes Magos decir nada sobre la cantidad de caramelos, no dudo que hicieran, pero lo que si escuche a muchos muchos muchos de los presentes es quejarse por lo que voy a calificar de racaneria en la cantidad caramelos entregada por el ayuntamiento.
Parece ser que todo fue una "equivocacion" y que el problema es del almacen de caramelos en primera instancia y de la falta de atencion del almancen de caramelos en segunda instancia. ¿Pero cuando vamos a aprender a asumir nuestros errores?.
Se comenta que los Reyes solo intentaron justificar ante los mas pequeños la falta de caramelos achacandolo a los momentos de crisis que esta viviendo el pais y no recriminando al ayuntamiento que al fin y al cabo realmente es quien tiene toda la culpa por su falta de prevision. Y es que resulta muy dificil explicarle a los mas peques que solo tienen 6 carmelos por niño para lanzar desde el camion.
Cándido Javier Gil Pizarro Hace 47 minutos No voy a calificar los comentarios hechos por una de las personas que habitualmente encarna el personaje de uno de los Reyes Magos en la cabalgata, pero sí voy, por lo que me toca, a desmentirlos. No sería necesario más que un poco de sentido común y un mínimo de conocimiento municipal, para darse cuenta de que no se recorta en un Ayuntamiento quitando caramelos a los niños el día de Reyes. Pero por si este sentido no fuera todo lo común que se presume, diré que se ha pedido exactamente la misma cantidad de caramelos que el año anterior y éste, a su vez, que el que le precedió; que se ha gastado una cantidad similar en los regalos que se entregan a los ancianos de la residencia y que, en definitiva, la concejalía encargada de organizar el evento no tenía ninguna limitación en el presupuesto. Si es cierto, que el día que se adquirieron, el almacén no disponía de todos los que se pretendían comprar y se comprometieron a hacerlos llegar en los días siguientes. Se quedaron incluso con el número de teléfono de la concejala. Por razones que no se nos han explicado, el almacén no cumplió su compromiso y, lo cierto es, que había algunos menos que en años anteriores. De ahí, a hablar de recortes en un escenario como ese, y a un público semejante, va un trecho. Entiendo que flaco favor se hace a una tradición milenaria y por parte de una figura idealizada por los niños, al aprovechar una ocasión semejante para golpear a quienes se trata de dañar. Tengo la esperanza de que la ilusión de los más pequeños superase con creces la maledicencia de algunos mayores.