Lo que empezó como una sencilla reunión entre vecinos para admirar la floración de los almendros en Garrovillas de Alconétar se ha transformado en un evento de primer nivel. Después de más de veinte años, esta cita ya luce el sello de Interés Turístico Regional y atrae a miles de visitantes, superando los 1.500 en un solo fin de semana. Hemos pasado de charlas informales y platos caseros a un programa completo con rutas guiadas, conciertos y una feria dedicada al almendro que impulsa nuestras ventas locales y abre puertas al turismo.
Los agricultores de nuestro pueblo, con sus más de 1.200 hectáreas de cultivos, son el alma de la fiesta. Ellos abren sus fincas, como el paraje de Gallito, para que todos conozcamos de cerca el trabajo en el campo y probemos delicias como dulces y turrones hechos con nuestra almendra. Esta implicación recuerda a éxitos vecinos, como las cerezas del Jerte o el pimentón de La Vera, y fortalece nuestra economía rural.
Además de senderos a pie, en bici o a caballo, Garrovillas ofrece mucho más: nuestra Plaza Mayor porticada invita a un paseo cultural, mientras las dehesas y embalses cercanos son ideales para fotos con el blanco rosado de los almendros contra el verde extremeño. Y estando tan cerca de Cáceres, es fácil combinarlo con una escapada patrimonial. Esta fiesta no solo da la bienvenida a la primavera, sino que pone en el mapa nuestro orgullo agrícola y nuestra hospitalidad.
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